Cruz Roja Mexicana rinde homenaje a rescatistas y binomios caninos tras histórica misión humanitaria en Venezuela
El Equipo USAR Nivel Pesado Internacional regresó a México luego de realizar más de 100 horas continuas de búsqueda en estructuras colapsadas por el doble terremoto, logrando el rescate con vida de una persona.
Por Luis Moreno
La Cruz Roja Mexicana rindió un emotivo y merecido homenaje este jueves 9 de julio de 2026 a los integrantes del Equipo USAR Nivel Pesado Internacional y a sus binomios caninos, reconociendo su destacada participación en las labores de búsqueda y rescate en Venezuela, nación que fue azotada por un devastador doble terremoto el pasado 24 de junio.
Durante una solemne ceremonia de bienvenida, la institución médica y de asistencia destacó el alto nivel de preparación, compromiso y esfuerzo de los especialistas mexicanos, quienes representaron al país en una de las contingencias humanitarias más complejas y críticas registradas en la región durante los últimos años. Entre los galardonados destacaron de manera especial los perros rescatistas Balam, Orly, Kenai y Halley, piezas clave para la localización de personas sepultadas bajo los escombros. Al concluir el protocolo, los rescatistas externaron su sentir con un emotivo mensaje: “Regresamos satisfechos porque completamos familias que ahora están juntas”.
Un esfuerzo interinstitucional de gran alcance
La movilización de ayuda internacional contó con un sólido respaldo gubernamental. En el acto, Enrique Ochoa Martínez, subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), agradeció en representación del canciller Roberto Velasco la entrega de los especialistas y apuntó que la inmediata respuesta de la delegación reafirmó los lazos de cooperación y solidaridad internacional de México. Asimismo, detalló que la Cancillería operó de manera estrecha con la Cruz Roja y las aerolíneas comerciales Viva Aerobus y Volaris para agilizar los traslados del personal hacia el país sudamericano.
La SRE reportó formalmente el regreso total a territorio mexicano de un contingente de 149 rescatistas pertenecientes a corporaciones diversas como Bomberos, el Escuadrón de Topos, brigadistas de rescate y personal de Protección Civil, acompañados en conjunto por 14 perros de búsqueda. De ese gran grupo, la célula específica de la Cruz Roja (el Equipo USAR) estuvo integrada por 15 especialistas en estructuras colapsadas, atención médica prehospitalaria y equipo técnico pesado, además de los 4 binomios caninos condecorados.








Las cifras de una labor heroica
El bloque de rescate mexicano concentró sus operaciones en la localidad de La Guaira, integrándose a un comando unificado internacional que sumó esfuerzos con brigadas de Venezuela, Costa Rica, Estados Unidos y El Salvador. Tras concluir las jornadas, el balance oficial del Equipo USAR reflejó la magnitud de su intervención:
- Más de 100 horas ininterrumpidas de operaciones tácticas de búsqueda.
- Ocho zonas de trabajo de alta complejidad asignadas y cubiertas por el personal de México.
- Catorce intentos de acceso físico a las entrañas de estructuras colapsadas.
- Cuarenta intervenciones directas de los binomios caninos en zonas de riesgo.
- Un rescate con vida de un ciudadano identificado como Hernán.
- Recuperación de 37 cuerpos, permitiendo que decenas de familias venezolanas pudieran recibir los restos de sus seres queridos para su plena identificación.
José Antonio Venta, coordinador nacional de Socorros y Desastres de la Cruz Roja Mexicana, calificó el despliegue como un «momento histórico» para la corporación por el nivel de especialización técnica operado a miles de kilómetros de casa.
Héroes de cuatro patas ante el clima extremo
La labor de Orly, Balam, Halley y Kenai requirió de una resistencia física extraordinaria. Los canes afrontaron extenuantes jornadas diarias entre los escombros expuestos a condiciones climáticas extremas en Venezuela, lidiando con temperaturas que superaron de manera constante los 30 grados centígrados y con niveles de humedad ambiental que rebasaron el 80 por ciento. Sus respectivos manejadores informaron que para salvaguardar la salud de los animales, cada uno contó con esquemas de monitoreo veterinario continuo, dietas estrictas de alimentación e hidratación, y periodos regulados de descanso para evitar golpes de calor u otras afectaciones operativas.

