Salud

México eleva preparación ante el ébola: SSa designa hospital de aislamiento y emite aviso epidemiológico

Aunque las autoridades sanitarias confirman que el riesgo de llegada del virus al país es bajo y no hay casos registrados, el CENIAQ funcionará como el centro estratégico para atender posibles confirmaciones.

Por Luis Moreno

El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Salud (SSa) y el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave), anunció el fortalecimiento de sus protocolos sanitarios ante el virus del ébola. La estrategia nacional no solo se limitará a la vigilancia activa de casos sospechosos, sino que el país ya se encuentra preparado para afrontar posibles confirmaciones de la enfermedad mediante la designación de infraestructura hospitalaria especializada y el establecimiento de rutas críticas de aislamiento inmediato.

De acuerdo con el comunicado emitido por el Sinave, el Centro Nacional de Investigación y Atención de Quemados (CENIAQ), perteneciente al Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), ha sido seleccionado formalmente como la unidad médica exclusiva para el traslado, evaluación clínica, atención y toma de muestras de cualquier paciente bajo sospecha. Las muestras biológicas recolectadas en este centro serán enviadas de forma inmediata para su análisis definitivo al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica (Indre).

La Secretaría de Salud enfatizó que, hasta el momento, no se ha identificado a ninguna persona con esta enfermedad dentro del territorio nacional, catalogando como «bajo» el riesgo de importación del virus. No obstante, las autoridades federales determinaron activar un aviso epidemiológico formal dirigido a toda la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública, Unidades de Vigilancia Epidemiológica Hospitalaria, centros de salud, hospitales generales y de alta especialidad. El objetivo de este alertamiento es homogeneizar los criterios de detección precoz y los protocolos de bioseguridad para el personal médico.

Sintomatología y criterios de sospecha

El aviso de la SSa puntualiza que se debe catalogar como caso sospechoso a cualquier individuo, sin distinción de edad o sexo, que presente fiebre súbita igual o superior a los 38.6 °C, acompañada de uno o más síntomas clínicos asociados como:

  • Cansancio o debilidad física extrema.
  • Dolor de cabeza, dolor abdominal o muscular.
  • Vómito, diarrea y pérdida del apetito.
  • Dificultad o imposibilidad para tragar alimentos.
  • Deterioro progresivo de la función hepática y renal.
  • Tos y manifestaciones de sangrado.

Asimismo, el criterio epidemiológico establece que la sospecha clínica debe respaldarse en el antecedente de que el paciente haya viajado o permanecido, dentro de los 21 días previos al inicio de los síntomas, en áreas geográficas con transmisión activa de ébola, o bien, que haya sostenido contacto directo con un caso confirmado.

El panorama internacional y los retos científicos

La activación de estas medidas preventivas en México responde a la alerta emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) derivada del brote de ébola (específicamente de la variante Bundibugyo) en la República Democrática del Congo. Dicha cepa fue descrita originalmente en 2007 tras un brote en un distrito ugandés fronterizo con el Congo. Según los últimos balances epidemiológicos internacionales, el brote actual en la nación africana ha registrado 906 casos sospechosos, de los cuales 233 terminaron en defunciones.

La dependencia federal recordó que el virus posee un periodo de incubación que oscila entre los 2 y los 21 días, periodo durante el cual las personas infectadas se vuelven potencialmente contagiosas en cuanto comienzan a manifestar los síntomas. El virus se transmite originalmente de animales silvestres a humanos —siendo los murciélagos de fruta los portadores naturales— y, posteriormente, se propaga de persona a persona mediante el contacto directo o indirecto con sangre, secreciones, fluidos corporales o tejidos de individuos infectados o fallecidos (tales como saliva, orina, vómito, heces, semen y fluidos vaginales).

La SSa advirtió que el mayor reto técnico para el sistema de salud mexicano y global radica en que el ébola no cuenta con un tratamiento antiviral específico ni con vacunas universales aprobadas para su prevención masiva.

Rigurosos protocolos para el personal médico

Ante este escenario, la Secretaría de Salud instruyó lineamientos estrictos para la protección de los trabajadores sanitarios. En caso de detectar un paciente sospechoso en cualquier clínica o unidad de medicina familiar, el personal deberá limitarse a realizar una “mínima revisión clínica sin contacto físico” y proceder de forma obligatoria a la notificación inmediata ante la Unidad de Inteligencia Epidemiológica y Sanitaria (UIES) de la Dirección General de Epidemiología.

Para cualquier interacción indispensable, el personal de salud tendrá que utilizar un Equipo de Protección Personal (EPP) impermeable de alta eficiencia, compuesto por guantes, bata impermeable, protección ocular y corporal completa, así como mascarillas de alta eficiencia de certificación N95, KN95 o superior. Finalmente, las autoridades sanitarias indicaron que todo el personal que participe en la canalización del paciente será sometido de inmediato a un protocolo de estudio de contactos, el cual contempla el aislamiento preventivo obligatorio para mitigar cualquier riesgo de dispersión comunitaria.

Deja una respuesta