Internacional

A las puertas de los 80 años, Donald Trump se someterá a un nuevo chequeo médico en medio de crecientes dudas sobre su salud

Por Luis Moreno

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistirá este martes al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, ubicado en Bethesda, Maryland, para someterse a un chequeo médico y dental. Este examen representa la tercera evaluación formal en lo que va de su segundo mandato, un procedimiento que ocurre justo en un momento en el que la opinión pública estadounidense manifiesta una creciente preocupación respecto a su agudeza mental y capacidad física para dirigir la nación.

La Casa Blanca había anticipado a principios de este mes la visita del mandatario de mayor edad en asumir el cargo en la historia de ese país. Trump, quien cumplirá 80 años el próximo 14 de junio, completará así su tercer análisis clínico en un periodo de 13 meses; el primero se efectuó en abril del año pasado y el segundo en octubre, ocasión en la que se le practicó una resonancia magnética para descartar padecimientos cardiovasculares.

En diciembre pasado, los informes oficiales emitidos por el gobierno estadounidense calificaron el estado de salud del ejecutivo como «excelente».

«Todo lo evaluado funciona dentro de los límites normales, sin problemas agudos ni crónicos. En resumen, este nivel de evaluación detallada es estándar para un examen físico a la edad del presidente y confirma que se mantiene en excelente estado de salud general», declaró en su momento la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Disminuye la confianza ciudadana en su capacidad

A pesar de que el mandatario suele presumir con regularidad de su vitalidad, los datos demuestran que la confianza ciudadana va a la baja. De acuerdo con una encuesta reciente realizada por The Washington Post, ABC News e Ipsos, el 59% de los ciudadanos estadounidenses considera que Trump carece de la agudeza mental requerida para liderar el país, mientras que solo el 40% afirma que se encuentra capacitado cognitivamente, una disminución frente al 47% que se registraba en septiembre pasado.

El panorama respecto a su condición física muestra una tendencia similar: el 55% de los adultos encuestados señaló que el presidente no posee el estado físico óptimo para ejercer el cargo, lo que significa un aumento de 10 puntos porcentuales en comparación con los sondeos del año anterior.

Cuestionamientos y contrastes

Esta percepción social contrasta de forma directa con la postura del propio Donald Trump, quien durante un mitin el pasado viernes volvió a defender su óptimo rendimiento cognitivo.

La situación actual marca un cambio de narrativa respecto a su campaña presidencial de 2024, periodo en el que el republicano utilizaba de forma recurrente su salud como un argumento de contraste frente al entonces presidente Joe Biden (2021-2025). No obstante, en los últimos meses, tanto la ciudadanía como diversos médicos independientes han puesto el foco en detalles visibles como hematomas recurrentes en las manos del mandatario y episodios de somnolencia ocasional, sembrando dudas sobre si estos síntomas reflejan alguna condición médica subyacente.

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