Se fractura la relación Bogotá-Quito: Colombia ordena retiro de su embajadora ante escalada de tensiones con Ecuador
Por Luis Moreno
La relación diplomática y comercial entre Colombia y Ecuador ha entrado en una fase de crisis crítica. Este jueves, el presidente colombiano, Gustavo Petro, ordenó el retorno inmediato de su embajadora en Quito, María Antonia Velasco, como respuesta a la decisión del gobierno de Daniel Noboa de elevar al 100% los aranceles a las importaciones colombianas a partir del próximo 1 de mayo.
La medida ecuatoriana, calificada por Petro como una “monstruosidad”, representa un punto de quiebre en la integración regional. El mandatario colombiano advirtió que esta acción podría significar el fin del Pacto Andino para su país, anunciando que buscará fortalecer vínculos como socio pleno del Mercosur y reorientar su comercio hacia el Caribe y Centroamérica.
Seguridad y narcotráfico: el eje de la disputa
El trasfondo de la crisis no es solo comercial, sino de seguridad nacional. El Gobierno de Daniel Noboa justificó el incremento arancelario —que escaló gradualmente del 30% al 50% y finalmente al 100%— debido a la presunta falta de medidas efectivas por parte de Colombia en la vigilancia fronteriza.
Noboa fue tajante al señalar que no existen condiciones para el diálogo con la actual administración de Bogotá:
“Lamentablemente, no se puede llegar a acuerdos con quien no tiene el mismo compromiso para luchar contra el narcoterrorismo. En el futuro se podrá conversar con un gobierno que sí esté comprometido”, afirmó el mandatario ecuatoriano, sugiriendo que las negociaciones se retomarán hasta que haya un cambio de mando en Colombia tras las elecciones de mayo.
Cruce de acusaciones personales
La tensión escaló al plano personal a través de redes sociales. Petro rechazó los señalamientos de Noboa, recordando que Colombia es el país con el mayor nivel de incautación de cocaína en la historia y criticando la vigilancia en los puertos ecuatorianos. Por su parte, Ecuador suspendió las mesas técnicas de diálogo hasta que exista un “ambiente propicio”.
Como señal política de soberanía, Petro anunció que el próximo Consejo de Ministros de Colombia se llevará a cabo en un punto de la frontera binacional, una zona de 586 kilómetros que hoy enfrenta una incertidumbre comercial sin precedentes, poniendo en riesgo un intercambio anual de aproximadamente 2,800 millones de dólares.

