Raspón al IEPS por Mayor Precio del Petróleo
Por Jorge Marcelino Alejo
Para quienes manejan el vaivén del mercado mundial del petróleo, sabían con antelación que la Guerra del Medio Oriente traería problemas económicos en diversos países por el abasto del crudo, pero los simples ciudadanos, atados al consumo de combustibles, no previeron que ese pleito lejano que conmueve a la humanidad, les pegaría con alzas en el precio de gasolina y diésel.
Y menos que bastarían pocas semanas para tener que soportar esa carga económica.
Empero esa repercusión en el precio del petróleo, está siendo amortiguado por el Gobierno Federal que decidió en parte subsidiar los incrementos en gasolina y diésel. Su propósito es no afectar la producción, el consumo y menos lesionar el bolsillo de los mexicanos que necesitan energéticos para desplegar sus actividades.
En ese contexto se tiene que aceptar que hay, digamos, un sacrificio fiscal en la captación del Impuesto Especial Sobre Productos y Servicios -IEPS-, pues según los cálculos de la Presidenta Claudia Sheinbaum, la Hacienda pública dejará de percibir cinco mil millones de pesos semanales.
Es complicado entender que con precios de los energéticos al alza, no tiene efecto positivo la disminución del IEPS. Y cabe la opción, porque el precio internacional del petróleo se disparó como efecto del conflicto bélico.
Ahora la gasolina magna debía estar en 33 pesos el litro, pero con el subsidio se mantiene por debajo de 24 pesos. En el diésel se acordó que estaría por debajo de los 28.30 pesos, pero hay expendios que lo venden a 28.69 pesos y otros en 29.69 pesos, a pesar de que se acordó oficialmente que las gasolineras no excederían precios.
Se tiene entonces, que el efecto encarecedor de los combustibles se vino en forma indirecta, pero fue ineludible que estimulara la presión para pedir que se elimine el Impuesto Especial Sobre Productos y Servicios –IESPS-.
A esa petición se sumaron voces del Poder Legislativo, del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano y la Asociación Nacional del Transporte. Ésta última insistió en desaparecerlo en su reciente mega bloqueo de autopistas.
Lo que no se puede evitar, es que el petróleo seguirá como protagonista principal en el mercado mundial de los energéticos, y parte de su futuro inmediato, dependerá de desbloquear el Estrecho de Ormuz, por donde se suministra crudo a gran parte del mundo.
Sin embargo aquí en México, ese efecto le dio tremendo raspón al Impuesto Especial Sobre Productos y Servicios, y puede que no sane pronto de esa herida, pues como todo impuesto, nunca caen bien las cargas económicas a las empresas -y a las personas físicas- más cuando se necesitan combustibles para mover la mercancía hacia el consumo.
M E M O R A N D U M
AJUSTES
Es precisamente en el arrastre de mercancía diversa –sobre todo en productos terminados-, insumos, materias primas, maquinaria y refacciones, entre otros, en donde más se resentirá la repercusión en el incremento del precio de los energéticos.
Eso significa que se deberán hacer ajustes en los costos operativos de las empresas, y en la prestación de servicios que requieran del transporte y la movilidad incluida la de recursos humanos.
El resultado no es tan alentador como se quisiera, por lo que se advierte que el proceder tendrá que ser mesurado, en cuanto a los ajustes de costos que moverán precios tanto en productos como en servicios, pues además, se tiene que mantener el ritmo de la producción sin afectar el empleo existente.

