Opinión

Cayo Julio César. Uno de los hombres célebres que cambiaron el mundo.

Por Juvenal Cruz Vega. Director de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz

Reddite ergo, quae sunt Caesaris, Caesari et, quae sunt Dei, Deo.

Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Jesús de Nazateht. Vulg. Mt. 22, 21.

Advertencia

He preparado esta reseña sobre Cayo Julio César para presentarlo con los lectores de El Comunicador Puebla, como uno de los grandes líderes de la historia y de la cultura mundial, mejor aún, o como uno de los grandes hombres que cambiaron el mundo. Su liderazgo se puede apreciar en distintos aspectos, no sólo como un intelectual, sino también como un militar, un estratega, un general, un constructor de la ciudad y un gran difusor de la cultura. Muchas de sus habilidades, virtudes y mañas se siguen viendo en la conducta de las instituciones, en la familia, en la escuela y en el gobierno. Su aporte y su trascendencia, siguen dando motivo para edificar las principales características de un liderazgo consciente: conocimiento, experiencia, talento, vocación y amor.

Para la realización de la bibliografía de Cayo Julio César he revisado algunos fragmentos de dos fuentes principales: Vida de los doce césares de Suetonio, y Vidas paralelas de Plutarco. También he consultado las siguientes fuentes: Diccionario abreviado de la literatura clásica, Alianza editorial; Julio César, Pilar Obón, Colección Titanes de la historia, Editorial Época, México 2006, 93 pp; Julio César, Giancarlo Bruzzi en Colosos de la historia, Ed. Arnoldo Mondadori, Verona, 1965, pp. 79-153; Cayo Julio César, en Mil figuras de la historia, Jaime Vicens Vives, Instituto Gallach de Librería y Ediciones Barcelona, II volumen, Barcelona, 1959, pp. 48-50; Diccionario cronológico biográfico universal. Francisco Agramonte Cortijo. Editorial Aguilar, Madrid, 1961, pp. 284.285.

Tres aspectos trataré en este artículo: un acercamiento a la cultura y legado de Roma antigua, Reseña sucinta de Cayo Julio César como centro de la historia de Roma Antigua, y Selecta de pensamientos de Cayo Julio César en latín y español.

Ojalá que este artículo sea motivo de otros con mayor extensión, precisión, claridad y trascendencia.

a). Cultura y legado de Roma antigua

Es verdad que Roma antigua y el Imperio romano han desaparecido, pero no su obra, porque han quedado muchos inventos suyos, pensamientos, obras de arte, escuelas, tradiciones y costumbres heredadas. Este pueblo todavía ejerce una gran influencia en nuestras costumbres y pensamientos. Empleamos un sistema de gobierno basado en sus leyes, costumbre y valores, también en los días de la semana y el estilo arquitectónico de los edificios, el calendario, los nombres de los planetas, los números romanos, el sistema de pesos, medidas y monedas, el modelo de ciudad y de formas de gobierno, el senado, el consulado, la tribuna, el derecho y muchos aspectos culturales que han recogido diversos sectores como el pueblo, la familia, la escuela, el gobierno y la iglesia cristiana.

No todos los académicos han visto un gran legado de roma; algunos han querido separar las dos grandes culturas, por ellos se ha dicho a veces que los romanos fueron esencialmente un pueblo imitador, y que su papel en la historia de la civilización europea fue el conducto a través del cual la cultura griega pudo llegar hasta la era cristiana.

Irónicamente, este punto de vista es una herencia de los romanos, en el más sabio de los cuales encontramos una sutil mezcla de orgullo y modestia. Todo el mundo les concede grandeza militar, aunque esta admisión va frecuentemente acompañada de una cadena moral. Pocos niegan la gran calidad de su poesía, y en general se reconoce que sobresalieron en ingeniería, jurisprudencia y en el sistema de alcantarillado. Algunos les concederían algo más.

En pleno auge de la grecomanía, en 1821, Shelly escribió en el prefacio a Hellas: “Todos somos griegos, nuestra literatura, nuestra religión, nuestras artes, tienen sus raíces en Grecia. Sin Grecia, Roma, la maestra, la conquistadora, la metrópoli de nuestros antepasados, no habría difundido con sus armas la ilustración, y seríamos aún salvajes, o, lo que es peor, podríamos haber llegado a un estado de institución social tan estancado y miserable. (Citado por Richard Jenkyns. Compliador. En El legado de Roma, Ed. Crítica, Barcelona 1993, p. 12. En esta ejemplar obra quedan impresos los principales aportes de Roma: poesía “Virgilio, Horacio, Ovidio”, sátira, teatro, retórica, arte “arquitectura”, lenguaje, derecho y ciudad. “El legado de Roma”, bajo la dirección de Richard Jenkyns, de la Universidad de Oxford, catorce especialistas nos ofrecen una visión de conjunto, actual y rigurosamente informada, donde los historiadores, se ocupan del impacto de Roma, en las diversas épocas, mientras que los especialistas en literatura clásica analizan la influencia de los grandes autores, de la sátira o la retórica, estudiosos de diversas disciplinas se ocupan del arte, la arquitectura, la ley, el teatro, la lengua con el fin de establecer el balance global de un legado que constituye uno de los fundamentos esenciales de nuestra propia cultura).

b). Reseña sucinta de Cayo Julio César como centro de la historia de Roma Antigua.

Cayo Julio César fue un singular general romano, estadista, dictador, orador y uno de los más grandes hombres de la historia. Miembro de la antigua familia patricia Julia. Sobre su fecha de nacimiento unos apuntan por el año 100, otros por el 102 a. C. El 12 de Julio es una fecha acertada de su nacimiento. Su familia era de los Julios, del patriciado, a lo que le inducía su pretendida descendencia de Julio, hijo de Eneas y fundador de Alba Longa. Sin embargo, parece ser que la nobleza de su familia era bastante reciente y que deriva de las magistraturas ejercidas por algunos de sus miembros como un tal Julio César que había sido designado cónsul en el año 91 a. C.

Cayo Julio César se casó muy joven con Cornelia, hija de Cinna, y antes de ésta, se había casado con Cassutia, hija de simples, aunque opulentos caballeros. El matrimonio con Cornelia fue legítimo, el primero no. Siendo un adolescente aprendió latín culto, griego y una de las lenguas de los galos con un reconocido gramático. Tuvo como maestro al célebre gramático y retórico Marco Antonio Grifón, el cual le enseñó la disciplina en el estudio. Desde muy joven participó en la vida pública. Siempre defendió los derechos de las clases populares. Huyó de Roma por cuestiones políticas y económicas. Se fue Rodas, donde estudió retórica con el sabio Apolonio Molón, abogado, gramático, poeta, y sobre todo, un gran orador. Allí aprendió a perfeccionar su liderazgo a través de la magia y la técnica de la palabra.

Una de las anécdotas más célebres de Cayo Julio César sucedió en el viaje a Rodas, cuando su nave fue apresada por unos piratas, quienes fijaron su rescate en veinte talentos. A César le pareció una ofensa y lo elevó a cincuenta talentos, mandando a sus servidores a Rodas para buscarlos. Una vez liberado en camino a Mileto, prometió a los piratas su regreso para colgarlos a todos, lo cual cumplió, ya estando en Roma al aliarse con Pompeyo, el jefe del partido popular.

Casi sin rival en el aspecto político y militar. Superior desde luego a Alejandro Magno en varios aspectos, y en otros no. Su enorme influencia histórica se revela en dos hechos categóricos: lega su nombre, como encarnación de un tipo de soberanía política (cesarismo) y estructura de modo permanente el influjo de Roma en Occidente. Su construcción geopolítica fue firme, al grado que todos los países neolatinos occidentales se vinculan sin discusión a la obra que él supo crear. Bajo estos dos aspectos, la figura de César sale del marco limitado de su época y se transforma en un ente vivo, imperecedero, que hoy alienta en múltiples formas políticas y culturales a todas las formas de gobierno.

En el 82 a. C, nace Julia, la hija de Cayo Julio César y Cornelia. Al poco tiempo, en el 68 muere su esposa. Allí en los funerales públicos, César pronunció un discurso en el cual hizo referencia a su propio origen divino; también edificó una alabanza a Cinna y a su tío Mario; rindió honores a su joven mujer, algo que agradó mucho a la gente, y especialmente a las mujeres de Roma, puesto que no era costumbre realizar tales elegías para las mujeres que no fueran mayores. Con esto, César proyectó una eficaz imagen de hombre sensible.

Poco después de la muerte de su esposa, en el 67 a. C. César se casó con Pompeya, una parienta distante de Pompeyo, a la que repudió en el 62, acusada de adulterio con Clodio. En el 60 a. C, se forma el primer triunvirato entre César, Pompeyo y Craso, una sociedad compuesta por un político, un militar y un empresario. A partir de este acontecimiento, César comienza a tener mayor prestigio y respeto. En el 59 es nombrado Cónsul; el hábil político cuenta ya con la influencia necesaria que va a elevarlo a la perfección de su destino. César ve en el consulado un medio para obtener un cargo militar de importancia y las legiones que necesitará para conquistar el poder y someter a la oligarquía senatorial.

De esta parte logra obtener la provincia de la Galia, luego de varios años de pelea vence a los galos (58-51) y termina con el rendimiento del principal caudillo Vercingetorix. Con su estrategia y diplomacia, César logró establecer la paz y hacer amable la nueva dominación. Jamás fue romanizado un país de modo tan rápido y permanente como lo fueron las Galias por César. A eso se refiere su conocida sentencia latina: Veni, vidi, vici (Vine, vi y vencí. Suet. Vida de Los doce césares. Caes. 37).

Suetonio describe sucintamente la campaña de las Galias de esta manera: En los nueve años de su mando César realizó las siguientes empresas: redujo toda la Galia comprendida entre los Pirineos y los Alpes, las Cavennas, el Ródano y el Rín, la provincia Romana, exceptuando las ciudades aliadas y amigas, obligando al territorio conquistado al pago de un tributo anual de cuarenta millones de sestercios. Fue el primero que, después de tender un puente sobre el Rín, atacó a los germanos al otro lado de Rín y que consiguió señalando victorias sobre ellos.

Atacó también a los bretones, desconocidos hasta entonces, los derrotó y exigió dinero y rehenes. En medio de tantos éxitos, únicamente sufrió tres reveses: uno de Bretaña, donde una tempestad estuvo a punto de aniquilar su flota; otro en la Galia delante de Gergovia, donde fue derrotada una legión por parte de Vercingetorix; y el tercero en el territorio de los germanos, donde perecieron en una emboscada sus legados Titurio y Aurunculeyo. En el transcurso de estas expediciones, perdió primero a su madre, a su hija y a su nieto.

Desde el año 52 las relaciones entre César y Pompeyo eran poco amistosas, primero por la muerte de Julia, hija única de César y esposa de Pompeyo, y luego por el celo de Pompeyo, debido al éxito de César en las Galias y en Roma.

Su éxito comenzó en el año 49, cuando César cruzó el Rubicón, límite de su mando y así, emprendió con sus legiones la marcha sobre Roma. La suerte estaba echada, una de sus frases célebres. Con esta sentencia simboliza un triunfo trascendental. Es más conocida en latín: Alea iacta est. Según la tradición esta frase fue pronunciada por Cayo Julio César el 10 de enero del 49 a. C, al cruzar el Rubicón con su ejército. Esto indica un punto de no retorno, donde una decisión arriesgada e irreversible ha sido tomada, desafiando al Senado romano e iniciando una guerra. Después de un año de guerra civil, pierde Pompeyo en Farsalia y es asesinado en Egipto por uno de sus antiguos centuriones, sicario a las órdenes de Tolomeo XII, el día 28 de septiembre del año 48 a. C.

En el año 45 a. C, Cayo Julio César derrotó a sus últimos rivales, era entonces el gobernador indiscutible de Roma. Fue un líder ejemplar, organizó el gobierno y creó un nuevo sistema fiscal más justo. También intentó paliar la pobreza, bajando los alquileres, perdonando deudas y beneficiando a los pobres con tierras. En febrero del año 44 a. C, fue nombrado dictador vitalicio, y para muchos de sus contrincantes fue una burla. Un mes después, un grupo de senadores encabezados por Cayo Casio Longino, Décimo Bruto Albino y Marco Junio Bruto, fue asesinado en las Idus de Marzo del 44 a. C. Ese grupo de asesinos se levanta para defender la constitución republicana, esto es, la privilegiada posición de su casta en Roma y en el imperio. Porque César lleva consigo al poder a los ecuestres y a los humildes populares, a los miembros del partido democrático. Ellos y la masa del pueblo le siguen en su carrera, a la realeza, al Dominatus. (Sobre este tema véase Las idus de marzo del año 44, en Momentos estelares del mundo antiguo, José Miguel Baños Baños, Ediciones Clásicas, Madrid, 1998, pp. 115-142).

Cayo Julio César escribió los Comentarios a la guerra de las Galias y tres libros Sobre la guerra civil. Estas son las únicas obras suyas que se conservan completas. También escribió un cierto número de libros que no han llegado a nosotros. Era un orador fuera de serie, descrito por Marco Tulio Cicerón, como el más elocuente de los romanos.

Hay dos biografías de César, escritas por Plutarco y Suetonio y muchas biografías cortas, sobre todo, a finales del siglo XX. Algunos bustos considerados auténticos reproducen un rostro austero, bien afeitado, con el pelo peinado hacia adelante, en los últimos años de su vida para disimular la calvicie, tal como Suetonio lo describió al final de su biografía: “era alto, pálido, de mirada penetrante y ojos oscuros, pasó malos ratos a cuenta de su aspecto externo. Se contaba que había nacido luego de que a su madre le hicieron una incisión en el vientre (llamada cesárea), pero esta misma historia se cuenta del primer miembro de la gens Julia para adoptar el nombre de César, a fin de explicarlo haciéndolo derivar de caesus, es decir, corte”.

c). Selecta de pensamientos de Cayo Julio César en latín y español

En esta parte final de la disertación sobre Cayo Julio César he reunido algunos pensamientos célebres de nuestro autor, lo que muestra que también como escritor, es uno de los más célebres maestros de la literatura latina de la época de oro. He aquí diez pensamientos de Cayo Julio César.

1). Descripción y estructura de las Galias. Guerra de las Galias, I, 1-3.

Gallia est omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam Aquitani, tertiam qui ipsorum linguā Celtae, nostrā Galli appellantur. Hi omnes linguā, institutis, legibus inter sē differunt. Gallos ab Aquitanis Garunna flumen, a Belgis Matrona et Sequana dividit. Horum omnium fortissimi sunt Belgae, propterea quod a cultu atque humanitate provinciae longissime absunt.

Toda la Galia está dividida en tres partes, de las cuales los belgas habitan una, los aquitanos otra, y la tercera parte, lo que en su lengua se llaman Celtas y en la nuestra Galos. Todos estos se distinguen entre ellos en lengua, en costumbres y en leyes. El río Garona separa a los Galos de los Aquitanos, y el Matrona y el Sequana separa a los Galos de los Belgas. Los Belgas son los más rudos de todos estos, porque son los más alejados de la cultura y de la humanitas de la provincia.

2). Las dos esposas de Ariovisto. Caes. B.G. 1, 53, 4.

Duae fuerunt Ariovisti uxores, una Sueba, altera Norica, regis Vocionis soror.

Las esposas del rey Ariovisto fueron dos: una sueba, la segunda Nórica, ésta última era hermana del rey Vocio.

3). Percepción de Cayo Julio César sobre los belóvacos. Cae. B.G. 2, 14, 2.

Bellovaci omni tempore in fide atque amicitia civitatis Aeduae fuerunt.

Todo el tiempo hubo belóvacos tratándose de la confianza y de la amistad de la ciudad Edua.

4). El prestigio de Orgétorix Caes. B. G. 1, 2.

Apud Helvetios longe nobilissimus fuit et ditissimus Orgetorix.

Orgétorix fue muy conocido y muy rico entre los helvecios.

5). Las construcciones íntegras. Caes. B. G. 6, 32, 5.

Superioris anni munitiones integrae manebant.

Las construcciones del año anterior permanecían íntegras.

6). César exige el grano a los eduos. Caes. B.G. 1, 16.

Cotidie Caesar Aeduos frumentum flagitabat.

Diariamente César exigía el grano a los eduos.

7). La esposa de Dumnórige. Caes. B.G. 1, 9, 3.

Dumnorix Orgetorigis filiam in matrimonium duxit.

Dumnórige llevó como esposa a la hija de Orgentorix.

8). César compone sus dos legiones. Ces. B.G. 1. 10. 3.

Caesar in Italiam magnis itineribus contendit duasque ibi legiones conscribit.

César se dirigió a Italia con marchas forzadas y allí compone sus dos legiones.

9). El Rín como poder del pueblo Romano. Caes. B. G. 4, 16, 3.

Populi Romani imperium Rhenus finiebat.

El Rín delimitaba el poder del pueblo romano.

10). La captura de los hijos de Orgetórix. Caes. B. G. 1, 26, 4.

Ibi Orgetorigis filiam atque unum e filiis ceperunt.

Allí capturaron a la hija de Orgetórix y a uno de sus hijos.

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