Trump rompe con la OTAN por Irán: «No necesitamos la ayuda de nadie»
Por Luis Moreno
En una jornada marcada por la alta tensión diplomática y bajas críticas en el tablero militar, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió este martes contra sus aliados de la OTAN tras la negativa de varios países miembros a sumarse a la ofensiva en el estrecho de Ormuz.
A través de su plataforma Truth Social, Trump minimizó el rechazo de los aliados asegurando que, tras los recientes avances en territorio iraní, la asistencia internacional ha dejado de ser una prioridad para Washington. “Dado el rotundo éxito militar que hemos cosechado, ya no ‘necesitamos’ —ni deseamos— la asistencia de los países de la OTAN. ¡NO NECESITAMOS LA AYUDA DE NADIE!”, sentenció el mandatario, mencionando también de forma específica a socios estratégicos como Japón, Australia y Corea del Sur.
Pese a su retórica de autosuficiencia, Trump calificó en el Despacho Oval como un «error muy tonto» la reticencia de los aliados a participar en la vigilancia del estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado por Teherán mediante el uso de drones, misiles y minas.
Dimisión por «amenaza inexistente» e intensificación de ataques
El frente interno de la Casa Blanca también sufrió un revés con la dimisión de Joseph Kent, jefe del Centro Nacional de Contraterrorismo. En una carta dirigida al presidente, Kent fue tajante al afirmar que la guerra no tiene justificación de defensa propia, señalando que “Irán no representaba una amenaza inminente” para la seguridad nacional de EE. UU.
Mientras tanto, en Oriente Próximo, el conflicto ha escalado a niveles sin precedentes tras confirmarse la muerte de figuras clave del régimen persa. Israel anunció el asesinato de Gholamreza Soleimani, jefe de la fuerza Basij, y de Ali Lariyaní, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y considerado el arquitecto de las decisiones estratégicas de Irán tras la muerte del líder supremo Ali Jameneí.
Como respuesta a la detección de nuevos misiles lanzados hacia su territorio, el ejército israelí ha iniciado una «nueva oleada de ataques» masivos contra objetivos en Irán y el Líbano, mientras que Teherán ha recrudecido sus maniobras ofensivas en las aguas del Golfo, consolidando un cierre de facto al tráfico petrolero mundial.

