La Sagrada Familia alcanza su altura máxima tras un siglo de espera
Por Luis Moreno
En un día que quedará grabado en los anales de la arquitectura mundial, la Basílica de la Sagrada Familia ha alcanzado finalmente su punto máximo de altura. En el marco de las conmemoraciones por el centenario del fallecimiento de su creador, Antoni Gaudí, una grúa colocó hoy el brazo superior de la cruz que corona la Torre de Jesucristo, elevando el monumento hasta los 172,5 metros.
Con esta maniobra, la obra maestra del modernismo catalán se consolida oficialmente como la iglesia más alta del mundo, desplazando al templo luterano de Ulmer Münster en Alemania, cuya marca de 161,53 metros había permanecido imbatible desde su finalización.
Un desafío de ingeniería a 170 metros de altura
El evento, transmitido en directo por redes sociales, fue seguido con expectación por locales y turistas. El proceso de montaje de esta imponente pieza central comenzó en 2017 y ha requerido una precisión milimétrica. La cruz, fabricada en Alemania y trasladada en 14 «megapiezas», tiene una dimensiones de 17 metros de altura por 13,5 de ancho.
El arquitecto director de la Sagrada Familia, Jordi Faulí, calificó la culminación de la torre como «todo un reto», destacando la ligereza de la estructura de cuatro brazos que, una vez inaugurada, permitirá el acceso a su interior para contemplar la ciudad desde ventanales estratégicamente ubicados.
El «Faro Espiritual» que espera al Papa
Fiel a la visión de Gaudí, la cruz está recubierta de vidrio y cerámica blanca esmaltada, diseñada para reflejar la luz y lucir «resplandeciente» bajo el sol del Mediterráneo. Además, se espera la autorización del Ayuntamiento de Barcelona para que de sus brazos emane un haz de luz, simbolizando su papel como guía espiritual.
Salvador Illa, presidente de la Generalitat de Cataluña, celebró el logro a través de su cuenta de X:
«Un paso más para culminar la gran obra de Antoni Gaudí… Talento, confianza y esfuerzo compartido».
Aunque la Santa Sede aún no lo confirma oficialmente, existe la voluntad de que la torre sea bendecida por el papa León XIV durante su posible visita a España los días 9 y 10 de junio, coincidiendo con la inauguración oficial y el centenario luctuoso de Gaudí.







¿Qué falta para terminar la obra maestra?
La primera piedra del templo se colocó en 1882. Tras la muerte de Gaudí en 1926, el avance de las obras ha dependido de los donativos y, en décadas recientes, de los ingresos generados por los millones de turistas que visitan la basílica.
Con la Torre de Jesucristo completada, la Sagrada Familia entra en su fase final de construcción:
- Fachada de la Gloria: El último gran frente del templo, cuya finalización se estima entre diez y quince años.
- Proyectos paralelos: Construcción del claustro, la capilla de la Asunción y la restauración de las torres de la fachada del Nacimiento.
A pesar de que el genio catalán no vivió para ver su obra concluida, el cielo de Barcelona tiene hoy, finalmente, el remate que su creador imaginó hace más de un siglo.

