Día de Corpus Christi, Panzones y Mulas
Por: Griss Moreno
El Corpus Christi, también conocido como Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, es una festividad católica que conmemora la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, exaltando así la fe en el Santísimo Sacramento.
Este día también es reconocido como el «Día de las Mulas», una denominación que tiene sus raíces en una tradición arraigada en la cultura mexicana. Durante la celebración, se venden figuritas de mulas elaboradas con hojas de maíz o barro, adornadas con coloridas flores y diversos artículos de barro, como cazuelas, jarros e incluso botellas de cerveza.
También, esta peculiar fecha ofrece unos muñecos y muñecas de cartón llamados «Panzones de Corpus», los que representan a la gente adinerada del Siglo XIX, por su vestimenta y robustez.

La historia de este peculiar nombre se remonta a la llegada de los misioneros a tierras mexicanas en el siglo XVI. En aquella época, las celebraciones religiosas del Corpus Christi involucraban la participación de toda la comunidad, que llegaba a pie o en mulas cargadas con ofrendas y alimentos para compartir en la festividad. La presencia de estos animales en las procesiones y celebraciones dio origen al apodo de «Día de las Mulas» para la festividad.
En algunas comunidades rurales, esta fecha también es un momento para que los agricultores lleven sus yuntas y semillas para ser bendecidas, expresando así su gratitud a Dios por los frutos obtenidos de la tierra.
Además de estas tradiciones, el jueves de Corpus también es una ocasión para celebrar a aquellos que llevan el nombre de Manuel, derivado de Emmanuel, que significa «Dios esté con nosotros».
Una historia emblemática asociada con este día es la de San Antonio de Padua, quien, durante una predicación en Rímini, se enfrentó a un hereje llamado Bononillo. Este hombre, incrédulo ante la presencia real de Cristo en la Eucaristía, desafió a San Antonio a probar la veracidad del sacramento.
El desafío se materializó con una mula que, tras ser privada de alimento durante dos días, se postró ante una hostia consagrada por San Antonio, reafirmando así la presencia real de Cristo en la Eucaristía y llevando al hereje a abandonar su error.
El Día de las Mulas o Corpus Christi es, por tanto, una ocasión para renovar la fe en la presencia viva de Cristo en la Eucaristía y para recordar las tradiciones arraigadas en la cultura y la historia religiosa de México.


