Opinión

Limpiar el Sistema de Salud en Puebla  

Por María Eugenia Mora

El complejo sistema de salud en el país y por ende en el estado, a través del que se manejan multimillonarios recursos públicos para operar hospitales y campañas de autoinmunidad, evidencia el riesgo de que funcionarios corruptos y cómplices con el régimen anterior, sigan operando para beneficiar los intereses económicos y políticos de los gobiernos actuales.

Lo digo porque continúan las denuncias en redes sociales de funcionarios de segundo y tercer nivel que llevan a cabo el robo hormiga en clínicas del IMSS, hoy convertidas en IMSS bienestar.

Un complejo andamiaje en las adquisiciones y contratos de medicamentos son la herencia burocrática que no permite -después de siete años- a un gobierno que se dice de izquierda- otorgar con total éxito el servicio de salud entre la ciudadanía.      

Las consecuencias de los gobiernos de derecha en Puebla, entre ellos el de Rafael Moreno Valle, en el que era muy deficiente la vacunación universal, hoy tienen a Puebla en una situación que inquieta a la ciudadanía cuando se trata de atenderse en un hospital público por alguna enfermedad, o bien   en la aplicación de vacunas para las infancias y población en general, sin tomar en cuenta el desabasto de material quirúrgico y medicamentos.  

Aún escucho a la gente señalar que hay serios problemas en el abasto de vacunas y está más que documentada la falta de insumos en los hospitales, aunados a problemas por la basificación de plazas y bajos salarios.   

En 2025 hubo 40 por ciento de desbasto de insumos oncológicos. Deficiencias en infraestructura y fallas los quirófanos y elevadores para trasladar enfermos.

Existe personal que no cuenta con experiencia técnica o expertis en salud, sobre todo con un sistema que es complejo, precisamente por el uso político que se ha realizado de la estructura en épocas electorales.

Por lo anterior, y sin intención de alarmar a la población, es necesario conocer el comportamiento de los casos de sarampión en Puebla, para coadyuvar con las autoridades en la prevención y cuidado de esta y de otras enfermedades como el COVID 19, que ya cobró su primera víctima, además del coxsackie, (muy relacionado con la polio y hepatitis A) cuyo brote se dio hace un par de meses.

Y es que Puebla pasó en un lapso de tres meses, a cuatro casos de sarampión, señala el informe diario del brote de sarampión en México, documento oficial que concentra los datos epidemiológicos actualizados a nivel nacional.

Con esta confirmación la entidad poblana acumula 4 casos en lo que va del año, además de 27 casos probables que continúan bajo vigilancia sanitaria. Hay que señalar que Puebla mantiene el panorama bajo control en términos de gravedad, pero la verdad es que el cerco epidemiológico no sé si esté funcionando del todo, cuando el país acumula más de 7 mil contagios de sarampión distribuidos en las 32 entidades federativas

El escenario nacional muestra cifras considerablemente más altas en estados como Chihuahua, Jalisco, Chiapas, Michoacán y Guerrero encabezan la lista con 4 mil 500, mil 187, 447, 265 y 257 casos confirmados acumulados, respectivamente, lo que refleja una dispersión amplia del brote a nivel nacional.   

Por lo anterior y tomando en cuenta los recientes cambios en la Secretaría de Salud en la entidad, que vendrán con el nombramiento de Joaquín Espidio Camarillo, será indispensable una mayor planeación y estabilidad del sector, clave para sostener y ampliar los avances en atención médica, protección social y programas de prevención. Hoy, es vital tener confianza en las instituciones y hacer limpia de funcionarios corruptos.

X marumora7

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