Opinión

Reseña y comentario al libro del Presbítero y Doctor Guillermo Hernández Flores. Migajas homiléticas. Tinta Sangre Ediciones. Puebla, 2026, 233 pp.

Por Juvenal Cruz Vega. Director de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz

A manera de presentación:

Con mucha alegría esta ocasión comparto un comentario y a la vez una reseña del libro del doctor Guillermo Hernández Flores. Es un libro de sabiduría, que dejó inédito su autor. Al respecto, creo que todos los grandes pensadores al final de su vida escriben, o deberían escribir una reflexión sobre la vida y sobre su vida de una manera más sencilla, pero no por eso carente de profundidad. Tal vez a eso se refería el doctor Justino Cortés Castellanos, cuando al final de la vida de su gran amigo, el padre y poeta poblano Filogonio Sánchez Castillo al entregarle su último poema decía: “ahora si te entiendo”. (Poema a la quimioterapia. Filogonio Sánchez Castillo, Puebla, Pue, 2000).

Ciertamente, también a mí, me ha sucedido eso al leer el libro de mi maestro, el doctor Guillermo Hernández, al que él mismo tituló Migajas homiléticas. Una reflexión para los que van y no van a misa. Es un libro de sabiduría con una temática muy amplia, pues ajusta al calendario litúrgico una serie de reflexiones con la voz y con la pluma de un sacerdote maduro, filósofo, historiador y poeta. Sus destinatarios son sus feligreses del Barrio de la Luz, donde estuvo treinta años como rector del Santuario de Nuestra Señora de la Luz; pero también el público general fue su destinatario, al compartir algunas de sus homilías en las redes sociales, la última ola de mi maestro, pues murió el 11 de octubre de 2020, cuando empezaba a tener éxito en YouTube.

El libro tiene en su contenido una temática multifacética, como los valores, las virtudes, la cultura, el humanismo, la muerte, la soledad, el tiempo, la vida, la conciencia, la circunstancia, la verdad. El amor como esencia del cristianismo es el tema central y figura en todo el año litúrgico. Hay una expresión muy hermosa que reza así: “El amor cristiano es confianza para creer y para pedir; efectividad en el compromiso y paz interior que se manifiesta en la tranquilidad de la conciencia”.

Desde adentro del cristianismo también mantiene la crítica. Pues generalmente, la crítica viene desde afuera y no desde adentro, esto le da mayor verdad y justicia al libro. Dice algo muy significativo al caso: “A este mundo, que se llama cristiano, le falta que el Señor le abra, no sólo el entendimiento para que lo conozca sino también, y más que nada, el corazón para que lo ame; para que, teniendo oídos, oiga; y para que, teniendo ojos, vea”. Igualmente, hace reflexiones muy profundas para el hombre, especialmente para el hombre de nuestro tiempo. A esto escribe nuestro autor: “La falta de conocimiento y el casi total desinterés por el otro hacen incomprensibles la figura del pastor; y, en definitiva, la figura misma de Cristo”. Denuncia la injusticia de un pueblo con hambre y sed de justicia. Y a la vez anuncia la verdadera justicia a través del evangelio.

Los tres tiempos litúrgicos que se abordan en el libro quedan bien descritos de una manera sucinta y perfecta. Por ejemplo, al hablar de la Navidad dice lo siguiente: “La Navidad es, al mismo tiempo, recuerdo de nuestra miseria y celebración de nuestra victoria sobre ella. Se nace para la muerte y, muriendo, por Cristo se nace para la vida: tal es el sentido del nacimiento de Jesús”. Igualmente, al hablar de la Cuaresma escribe lo siguiente: “La Cuaresma es, por tanto, una oportunidad más de ajustar nuestra conciencia a las enseñanzas de nuestra fe”.

Como dice un dicho: “entre broma y broma la verdad se asoma”. Aquí también hay lugar para la verdad. Nuestro autor la dice crudamente. Tal vez alguien se sentirá aludido, o bien el lector, podrá hallar parecidos con la realidad. He aquí un fragmento: “Hay ricos que nacen y hay ricos que se hacen. De los ricos que se hacen, los hay que se hacen por su trabajo y los hay que se hacen con el trabajo de los demás. Los primeros –los que así nacen- se reducen a los segundos porque, al fin y al cabo, la riqueza que recibieron también fue hecha de la misma forma: trabajando o haciendo trabajar. Sin embargo, el solo trabajo es casi imposible que amase una gran riqueza. Las grandes fortunas se han hecho, casi siempre, con el trabajo de los demás. El Apóstol Santiago es muy claro a este respecto: Hacer la riqueza con el fraude es cosa tan grave que clama a Dios. Y mientras los gritos de los que han sido defraudados llegan a los oídos de Dios, la riqueza de los fraudulentos se va corrompiendo y la polilla se la va carcomiendo. Quitarle la máscara al fraude fue la causa del martirio del Apóstol y su muerte acusó la presencia de la compañera inseparable de la riqueza mal habida. Viendo bien las cosas, la Palabra de Dios tiene este domingo una especial actualidad entre nosotros”.

Yo creo que el lector quedará encantado y muy complacido al leer un libro sencillo y con mucha profundidad en la sabiduría humana y divina. Hay muchos detalles que quisiera expresar. Pero creo que se agilizará la comprensión y la motivación a lectura con tres aspectos del mismo libro, que a continuación presento: la advertencia del mismo autor sobre su propio libro, la presentación que hice al libro, y el prólogo del doctor Mauricio Beuchot: tres perspectivas sobre la misma obra, y a la vez tres formas de invitar al público general a la adquisición de este libro interesante y lleno de sabiduría.

1). Advertencia a la metodología del texto. Dr. Guillermo Hernández Flores

Ninguna de estas micro-homilías excede a la cuartilla y todas responden a la inquietud de hacer pensar. Bastan dos minutos para leerlas pero suponen la lectura previa de los texos bíblicos a las que se refieren y la disponibilidad de al menos otros cinco minutos para reflexionar. Se dirigen a gente que siente no tener tiempo para estas cosas pero que no ha perdido el interés por la vida.

Quiere esto ser también un humilde intento de usar la reflexión de la sabiduría humana para comprender un poquito mejor la inmensidad de la Sabiduría Divina. Son como las migajas que caen de la mesa del Señor y que la razón, como perrito bajo la mesa, recoge para aliviar su pobreza y alimentar su necesidad. Buscan –solo eso y nada más- ser una ayuda para iniciar el despegue de la Tierra en busca del horizonte de Dios.

En algunos casos la reflexión fluye del contenido de las tres lecturas bíblicas, otras de dos, de una y hasta de una sola frase del texto sagrado. La palabra de Dios, la reflexión del hombre; no hay proporción que valga. Algo de medicina para el que tiene pocas ganas de estar sano. Estas pequeñas homilías corresponden a la secuencia de los ciclos litúrgicos A), B) y C) y de otras celebraciones que se consideran en cada una de ellas. Han sido estas “capsulitas homiléticas”, concentradas y de liberación prolongada, fruto de la predicación de un sacerdote de barrio, que aprendió en su juventud el amor a la sabiduría, siendo hechas originalmente para ser publicadas en el Seminario KOINONIA, — órgano informativo de la Arquidiócesis de Puebla.

2). Presentación al libro Migajas homiléticas. Maestro Juvenal Cruz Vega

Este libro surge por una inquietud del Padre Herminio Vázquez Pérez, Secretario Canciller de la Arquidiócesis de Puebla, pues desde el deceso del padre Guillermo Hernández Flores, me sugirió que publicáramos el libro de homilías que estaba escribiendo nuestro autor. Este libro es justamente Migajas homiléticas, el cual ahora está en las manos del lector.

De una manera sucinta en lo que sigue hablaré de dos aspectos: una noticia biográfica del padre Guillermo Hernández Flores, y la inquietud y el propósito de su libro Migajas homiléticas.

El padre Guillermo Hernández Flores nació el 27 de abril de 1949 en San Andrés Chalchicomula, hoy Ciudad Serdán y murió en la ciudad de Puebla el 11 de octubre de 2020. Fue doctor en filosofía por la Universidad Gregoriana de Roma y catedrático de filosofía por más de cuarenta años en el Seminario Palafoxiano de Puebla; además profesor invitado en otras instituciones tales como la Universidad Pontificia de México, Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, Universidad Iberoamericana de Puebla y Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz. Conferenciante numerario en diversas instituciones; igualmente autor de numerosos libros y trabajos de investigación en las siguientes revistas: Palafoxianum, Nota bene, Semanario Koinonía, Revista Koinonía, Academia Mexicana de la Historia y Angelus. También tiene un repertorio considerable de trabajos inéditos, lo cual hace que sea un excelente humanista en el sentido estricto de la palabra: filósofo de vocación, maestro, conferenciante, sacerdote y un egregio amigo.

Escribió varios libros, la mayoría inéditos y de buena calidad. Su tesis doctoral, con la cual sacó Summa cum laude en la Universidad Gregoriana de Roma en 1983, está publicada en la Universidad Nacional Autónoma de México, cuyo título es: Del circunstancialismo filosófico de José Ortega y Gasset a la filosofía mexicana de Leopoldo Zea; igualmente publicó en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla una de sus mayores investigaciones: Propedéutica a la filosofía de Mauricio Beuchot, y un libro en coautoría con Juvenal Cruz Vega, publicado en la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz, cuyo título es: Encuentro con Mauricio Beuchot.

Dicha academia le celebró un homenaje nacional el 31 de octubre de 2015 durante el Primer Simposio Nacional Universidad y Antigüedad ante un grupo numeroso de intelectuales de renombre nacional e internacional. Y un segundo homenaje póstumo, celebrado el 26 de marzo de 2022 en la misma academia en el marco del V Simposio Nacional Universidad y Antigüedad.

De sus obras inéditas sobresalen las siguientes: Filosofía náhuatl, Caminos del pensamiento: un ensayo bibliográfico sobre la obra de Leopoldo Zea, Ética y bioética, Decadencia de la Escolástica y Renacimiento, Antología filosófica, Migajas homiléticas: caminando en busca de la verdad, Amor a la sabiduría y pedagogía del amor. Además, escribió diversos artículos de pensadores mexicanos y temas selectos de filosofía, los cuales han sido algunos de ellos, ponencias en distintas instituciones. Por ejemplo, Conferencia magistral en el Seminario Palafoxiano de Puebla: La enseñanza de la filosofía en el Seminario, mayo, 1994; Conferencia magistral: Apuntamientos de sentido para una pedagogía de la filosofía en América Latina hacia el siglo XXI, dictada en el Círculo de estudios filosóficos Emmanuel Kant de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 7 de agosto de 2008. También, tres conferencias dictadas, en el II, IV y V Coloquio Nacional de Humanismo, Humanidades y Hermenéutica, en la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz. La primera la tituló: Biografía sucinta del pensamiento de Mauricio Beuchot, en la cual presentó la conferencia magistral del doctor Mauricio Beuchot: La hermenéutica analógica, una herramienta desde la antigüedad para la actualidad. Sábado 2 de julio de 2011. La segunda conferencia la tituló: Caminos del pensamiento: un ensayo bibliográfico sobre la obra de Leopoldo Zea. 21 de junio de 2013. La tercera la tituló: El pathos de la filosofía náhuatl, 28 de junio de 2014. Dejó una obra a mitad, uno de sus mayores trabajos, sobre la historia del Seminario Palafoxiano de Puebla, de 1964 al 2020, y otro libro más, que sólo hizo el inicio de la investigación, al que tituló: Diagrama conceptual de la hermenéutica analógica.

En el contenido de su pensamiento hay un estilo interdisciplinario y un humanismo profundo; por el lado de la gramática de su obra, se ve conocimiento, claridad y sencillez; en su estilística se puede apreciar orden y elegancia, y en su filosofía se advierte el amor profundo a la metafísica, teoría del conocimiento y a la filosofía en México. Su síntesis filosófica reúne una vertiente interesante para fortalecer el diálogo filosófico con otras filosofías de México y América Latina.

En efecto, entre sus manuscritos encontré uno que ya se hacía esperar, de carácter religioso y de la intimidad sacerdotal, a la que él mismo tituló Migajas homiléticas. Es un libro muy interesante, como solía decir, cuando le preguntaba sobre este libro: “es un humilde intento de usar la reflexión de la sabiduría humana para comprender un poquito mejor la inmensidad de la sabiduría divina”.

En su contenido y en su estructura integra la sabiduría popular con la sabiduría divina. Al final en cada reflexión en forma de epigrama nos deja una enseñanza, recogiendo un dicho de Jesús con fundamento en los evangelios. Más allá del mensaje religioso, es un estudio de sabiduría con el contenido y la perspectiva de las humanidades, la filosofía y la teología.

Sin duda, el padre Guillermo Hernández Flores, estará muy feliz al ver el hermoso prólogo del doctor Mauricio Beuchot Puente, pues no podía faltar la pluma del mayor de los filósofos de nuestro tiempo en México, y uno de los más grandes amigos de nuestro autor. Alguna vez nos reunimos los tres para conversar sobre la sabiduría humana y divina, hoy nos volvemos a reunir en este bello opúsculo para presentar uno de los libros más bellos del padre Guillermo Hernández Flores. Así, pues, queda en manos del lector este bello libro que nos invita a un sínodo en busca de la verdad, un tema muy oportuno para nuestro tiempo.

3). Prólogo. Dr. Mauricio Beuchot Puente

Estamos ante un libro del padre y doctor Guillermo Hernández Flores. En él se han colectado varias de sus homilías, las que él dejó redactadas. Abarcan   algunas fiestas y el ciclo litúrgico. Se nota en ellas la fe del sacerdote y la entrega caritativa a sus feligreses. Siente uno cómo en esos textos deposita el corazón, además de la inteligencia. Están escritas con la sencillez que se requiere para que sean comprendidas por las personas que lo escuchaban. Sin embargo, tienen mucha profundidad, tanto teológica como espiritual. El padre Guillermo fue un excelente pastor de su gente. Velaba por su formación religiosa. La retórica eclesiástica reúne dos cosas. Por un lado, la carga o   contenido teológico y espiritual; por otro, la belleza literaria que hace deleitable el discurso y, por lo mismo, aceptable por los oyentes. Ambas cosas se captan   en las homilías del padre Guillermo. Además, la homilética se alimenta de la exégesis bíblica, y ésta es interpretación de la Sagrada escritura. Por lo tanto, es una hermenéutica, la famosa hermenéutica sacra que se enseñaba en los antiguos tratados sobre la Biblia. Era el estudio de su significado, para entregarlo a la gente de nuestro tiempo.

Con el padre   Guillermo compartí mi propuesta de una hermenéutica analógica. Sobre ella conversamos mucho y leyó muchos de mis textos. Estaba preparando un libro sobre ese instrumento interpretativo, y veo con gusto que supo aplicarlo en sus piezas oratorias. Están llenas de enseñanza para el intelecto, y presentadas bellamente, para mover el afecto. De hecho, en eso consiste el trabajo del teólogo, en presentar el mensaje revelado a la gente de su tiempo. Y es lo que estuvo haciendo el padre Guillermo, de una manera sencilla, pero ilustrada.

Era un predicador bien formado. Por eso me complace dedicarle estas líneas, como un homenaje de amistad. Lo recuerdo como pastor de almas y como   pensador teológico bien preparado. Me da gusto que se hayan rescatado y publicado estos textos, y sé que ha sido gracias a otro amigo de ambos, el maestro Juvenal Cruz Vega. Eso significa también un agradecimiento al maestro Juvenal, siempre fiel a la amistad del padre Guillermo. A tal punto que ha cuidado sus escritos y ha dado a las prensas los que ahora tenemos en este volumen. A los dos les dirijo un pensamiento amistoso lleno de afecto. Por una parte, la recuperación de los escritos del padre es parte del estudio del pensamiento teológico mexicano, es decir, una pieza de la historia de la cultura en México. Por otra parte, es algo lleno de enseñanzas, lo cual es también muy de agradecer. Sean, pues, las palabras de este prólogo un homenaje muy sentido para estos dos amigos míos de las tierras poblanas.

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