Diario filológico. Un estudio sobre la literatura latina y sobre la cultura general
Por Juvenal Cruz Vega. Director de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz
Advertencia
Este día quiero compartir con los lectores de El Comunicador Puebla un artículo de interés cultural y personal que puede ser una parte sugerente de una materia de humanidades, de ciencias sociales o de pedagogía, donde hay que dar las indicaciones didácticas del curso. Allí donde es necesario indicar los objetivos o propósitos, las unidades temáticas, actividades de enseñanza y aprendizaje, recursos didácticos y evaluación. Tal vez este trabajo podría vincularse o integrarse dentro de los recursos didácticos, donde el profesor puede promover entre sus alumnos un Diario personal de cualquier asignatura, o como hoy lo sugiero, un diario filológico, como refiere Pedro Gasparotto, cuando sugiere entre los estudiantes de filosofía, “un diario con pensamientos propios y ajenos, breves y bien documentados y posiblemente comentados brevemente”. (Introducción a la cultura y a la filosofía de Grecia Antigua, Universidad Pontificia de México, México, 1993, p. 48).
Dije un diario filológico, esto es, un pensamiento para cada día. Puede ser un pensamiento personal o de un autor serio para que este trabajo sea bien documentado y comentado. Se puede hacer con una temática variada o especial. Algunas personas todavía tienen la costumbre o la manía de escribir un diario personal, donde escriben de su vida, donde apuntan lo más granado de los acontecimientos de la vida, de su vida cotidiana. Aquí puede correrse el riesgo de que alguien lo pueda leer y molestar a la persona de por vida. En cambio, el Diario filológico, es para el público, para que las personas puedan leer cotidianamente este diario y cultivar su propio espíritu. Si es una sentencia o un pensamiento por día, al final resultará un manual o un libro, tal como lo han hecho algunos investigadores. Seguramente así resultó el voluminoso libro Diccionario de citas, de Cesáreo Goicochea Romano, Editorial Labor, Barcelona, 1955. Al final de la jornada cotidiana resultó un trabajo bien documentado, como lo dice el mismo autor al inicio de la introducción, “es un trabajo de verdades y semiverdades, axiomas y paradojas, flores del genio y del ingenio de los grandes pensadores, escritores y hombres célebres de todos los tiempos, compilados en 8500 frases y ordenados según materias”.
Otro ejemplo, lo hace José Rubén Sanabria Tapia, el filósofo existencialista mexicano (1920-2001), en su libro Filosofía del hombre, Editorial Porrúa, México, 1987, 344 pp. En tal investigación hay una parte que ha titulado: “Hacia una definición del hombre”; allí ha reunido 155 definiciones o nociones del hombre que ha encontrado a través de la historia del pensamiento de 26 siglos. Al final también incluye dos pensamientos propios, y dice así: “vamos a mencionar algunas definiciones del hombre. Pero es curioso advertir que la mayor parte de tales definiciones consideran al hombre como un animal al que añaden algún calificativo”. (Ibidem, p. 60).
Podría citar una cantidad considerable de autores que han hecho manuales, antologías, florilegios, breviarios, epítomes y muchos más. Pues en el contenido de su trabajo hay una selección de frases célebres, pensamientos y textos amplios. Algo semejante he venido realizando en mis manuales de filosofía y filología, a lo que he llamado Método ecléctico analógico de griego, latín y humanidades. Recientemente publiqué un artículo extenso para explicar y comentar este aspecto metodológico. (Véase mi artículo, “La formación humanista del griego antiguo y del latín a la luz de la hermenéutica analógica”, en Homenaje a Mauricio Beuchot por sus 75 años. Editorial Torres Asociados, México, 2025, pp. 121-150).
Así pues, en este trabajo presento un ejemplo del Diario filológico, con once sentencias de autores latinos, de los mejores de la literatura latina, y con unos comentarios personales, tomados de mis clases de latín y de filosofía, de los cuales he podido echar mano para publicar numerosos artículos y conferencias, bien documentadas o documentados para evitar también el plagio que está tan de moda en nuestro tiemplo. Ojalá este trabajo sea un motivo de otros trabajos futuros de colegas, que también promuevan la investigación cultural.
Que disfruten la lectura…
1). Homo sum, humani nihil a me alienum puto.
Hombre soy, y pienso que nada de lo humano es ajeno para mí.
Fuente: Terencio Afer. Heautontimorumenos 77.
Comentario:
Gramaticalmente es una oración completiva de infinitivo, lleva un verbo de pensamiento, y se sobre entiende el verbo en infinitivo esse. Su autor es el comediógrafo romano Publio Terencio, el africano. Su origen es Cartago, hacia el 190-159 a. C. Siendo niño, fue llevado a Roma, como esclavo. Su dueño, el Senador Terencio Lucano, lo educó y acabó por concederle la libertad y su propio nombre. Su primera Comedia se llamó Andria en el año 165 a. C; le abrió el camino de los principales círculos culturales del momento. Murió en un naufragio. Imitó a los poetas de la Comedia nueva griega, como Plauto, pero difiere de éste en la mejor construcción de las piezas, la pureza del lenguaje, el estudio profundo de los personajes y una comicidad medida. Sus comedias, serias urbanas y con un toque de reflexión moral, están dirigidas a un público más culto. Otras obras suyas son El verdugo de sí mismo (163 a. C.), El Eunuco (163 a. C.), El Formión (161 a. C.) y Los Adelfos (160 a. C). (Más detalles véase Enciclopedia Espasa Calpe. Vol. X.
Este texto lo he adaptado al Método ecléctico analógico para la enseñanza del latín. Es uno de los textos más famosos y más citados de Terencio, el Africano. Suele emplearse como emblema de su pretendida humanitas, entendida como una manifestación de una filantropía universal. Sin embargo, es fácil ver por el contexto, lo poco que le importa al cotilla de Cremes el sufrimiento de los esclavos que pretende que trabajen en la finca de Menedemo. En cualquier caso, la frase tuvo fortuna y es citada descontextualizadamente por una multitud de autores antiguos. Cic. Off. I, 30; Sen. Epist. 95,52; San Agustín Epist. 155, 4,14.
La frase inmortal del trágico romano Publio Terencio, el Africano vuelve a resonar en las aulas de nuestras escuelas y en los micrófonos de la radio y la televisión, en conferencias y en foros, coloquios, convivia, banquetes, simposios y congresos. Sobre este verso de Terencio escribe Auguste Etcheverry: “suena como una divisa y resume un programa, citando a Heidegger, el humanismo equivale a desarrollo del hombre. Tal es el factor común a todas sus realizaciones, pero en la persecución de una misma finalidad, difieren sus múltiples formas en cuanto a la elección de medios. El humanismo será científico o literario, según sus preferencias para el cultivo de las ciencias o de las letras. Igualmente, se opone a veces un humanismo popular, a un humanismo burgués”. (El conflicto actual de los humanismos. Auguste Etcheverry. Ediciones Península, Madrid, 1966, p. 6. Aquí describe el autor las principales corrientes del humanismo moderno: racionalista, existencialista, marxista, optimista, pesimista, estructuralista, ateo y humanismo cristiano).
2). Navito de ventis, de tauris narrat arator, enumerat miles vulnera, pastor oves.
El marinero habla de los vientos, el agricultor de sus toros, el soldado cuenta sus heridas y el pastor sus ovejas.
Fuente: Propercio. Elegiae. Lib. 2,1.
Comentario
Esta hermosa sentencia es de Propercio Sexto, poeta nobilísimo, nacido, posiblemente en Asís en el año 47 o 46 a. C. Estudió artes liberales, leyes y oratoria en Roma. El amor apasionado por su hermosa Cintia le despertó el amor a la poesía. Cintia era su seudónimo y Hostia su nombre verdadero, así como Catulo, quien llamaba Lesbia a Clodia. Debido a la belleza de su poesía fue llamado a participar al círculo literario de Cayo Mecenas, donde conoció a los poetas Virgilio y Ovidio. Murió poco después del año 16 a. C. Su poesía está reunida en sus Elegías.
La sentencia que he elegido para esta reflexión alude a uno de los dichos más celebres del pensamiento polifacético: cada loco con su tema.
3). Potius sero quam numquam.
Es mejor tarde que nunca.
Fuente: Tito Livio. Ab urbe condita. 4, 2, 11.
Comentario
Esta hermosa sentencia es del historiador romano Tito Livio, y nos ha llegado a través de la tradición popular como un dicho sin autor, pues a menudo la gente del pueblo suele decir: como decía mi abuela, “más vale tarde que nunca”. Es una oración compuesta subordinada comparativa. Se sobre entiende el verbo sustantivo copulativo est. Tito Livio fue un notable historiador, nacido en el año 50 o 59 a. C. en Padua y murió en el año 17 d. C; representa una de las mejores prosas de la época del emperador Augusto. Escribió su monumental obra Ab urbe condita (Desde la fundación de Roma). Compuesta por 142 libros, de la cual sólo se conservan 35 libros -I-X- y XXI-XXIV; el último de estos, ha quedado incompleto. Aquí se conserva el relato de la fundación de Roma hasta la tercera Guerra Samnita.
Tito Livio quería escribir la historia hasta la muerte de Augusto, o sea, quería llegar hasta los 150 libros. Era conservador, religioso y moralista. Sabía perfectamente griego antiguo, leía con harta pasión a Cicerón, Polibio y Posidonio, de quienes tuvo influencia en la lengua latina. Augusto lo respetó y lo tenía como un hombre de conducta intachable. Con su obra histórica desea levantar un monumento a la patria, le pone un valor normativo y educativo, adecuado al concepto de la historia coma – magistra vitae. Tito Livio es un poeta de la historia, contemporáneo de los tres grandes paradigmas de la poesía: Virgilio, Ovidio y Horacio.
4). Graecia capta ferum victorem cepit et artes intulit agresti Latio.
Grecia capturadda cautivó a su feroz vencedor e introdujo las artes en el Lacio salvaje.
Fuente: Quinto Horacio Flaco, Ep. 2, 1, 156 ss.
Comentario
La belleza de esta sentencia ha sido elogiada por su contenido y por sus verbos en pretérito perfecto. Es de las Epístolas del poeta Quinto Horacio Flaco, quien también es de la época del emperador Octavio César Augusto. Nacido el 8 de diciembre del 65 a. C; hijo de un liberto, heredero de un pequeño campo. Pronto llevó una vida moderada debido al trabajo al paso de los años. Desde los 12 años se dedicó a las artes en Roma. Estudió en una escuela de Patricios, en la academia de Retórica de Orbio Pupilio, quien lo obligó a leer la Ilíada en la versión de Livio Andrónico. A los 20 años su padre lo envió a Atenas para perfeccionar su griego. Allí estudió la filosofía estoica; al morir su padre y al verse involucrado en los asuntos del asesinato de Cayo Julio César, por estar cerca de la gente de Pompeyo, fue desposeído de sus bienes hereditarios. Allí deja el estoicismo y se acerca al epicureísmo. Se ve obligado a trabajar, y es cuando descubre su talento para la poesía. Le interesa la poesía lírica, lo cual lo hace ser uno de los poetas patrióticos. Su poesía es una filosofía práctica, que no obliga, sino sugiere. Sus primeros escritos son los Épodos, la mayoría son textos satíricos y de gran variedad temática. Tuvo buena amistad con Virgilio, quien le presentó a Cayo Menenas, el rico amigo de Augusto. Mecenas le regaló la famosa Villa de la Sabina. Sus libros de Madurez son las Sátiras y las Epístolas, publicados entre los años 20 y 13, ya en la época de Augusto. La Primera Epístola la dedica al mismo emperador Augusto. Su mayor obra es Ad pisones, más conocida como Arte poética, en la cual escribe 476 hexámetros.
Quinto Horacio Flaco alcanzó la inmortalidad gracias a sus Odas, aquello que los latinos llamaron Carmen, que son versos para ser cantados. El texto que hemos traducido es de sus Epist. 2, 1, 156. Es un encomio a Grecia y un reconocimiento a Roma, lo cual fue gustado por el emperador Octavio César Augusto. Es el corazón de la humanitas, como la asimilación de la παιδεία y la inspiración del humanismo en el Renacimiento. A partir de entonces cambió la visión de Roma al ser una cultura Grecorromana. Sobre este hermoso texto se han encontrado numerosas alusiones y comentarios. (Hay un artículo muy interesante que recoge muchos elementos aludidos en esta investigación: Grecia conquistadora y conquistada, Salvador Díaz, en Nova Tellus, número doble 9-10, 1991-1992, pp. 261- 270).
5). Oculum pro oculo, dentem pro dente.
Dar ojo por ojo y diente por diente.
Fuente: Vulg. Lv. 24, 17- 21.
Comentario
Esta sentencia latina fue escrita originalmente en hebreo, luego pasó al griego, a través de la Bíblia, la llamada LXX en Alejandría. Aquí se aprecia la famosa ley del Talión que menciona la tradición hebrea y Jesús en Mateo, 5,38. También conocida como Ojo por ojo, diente por diente. Es un principio de la justicia que establece que el castigo debe ser asimilado al daño causado. La ley de Talión se encuentra en el Código Hammurabi, el primer código de la historia, que fue elaborado por Hammurabi y escrito para que la gente lo conociera. Es una pena como un castigo jurídico de justicia en el que la norma imponía un castigo que se identificaba con el crimen cometido, obteniéndose la reciprocidad. El término -Talión- es una palabra indoeuropea emparentada con la palabra latina Talis-e: tal, grande, semejante, igual. De donde surgió el sustantivo Talio-talionis (m): Talión, la pena del Talión. Se refiere a una pena idéntica. La expresión más conocida está en el pasaje bíblico: Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie. Y de allí entró a toda la tradición jurídica: Babilonia, Sumeria, Roma, cristianismo, América Latina, México y Puebla.
6). Hodie mihi, cras tibi.
Hoy por mí, mañana por ti.
Fuente: Vulg. Eclo. 38, 22.
Comentario
En la sintaxis de esta sentencia se sobre entiende el verbo sustantivo est. Igual que muchas sentencias de buena fuente se han utilizado sin autor por el pueblo, hasta nuestro tiempo, como un dicho o refrán. La fuente es bíblica, tomada del libro del Eclesiástico en la versión de la Vulgata latina, hecha por San Jerónimo, y alude a una ayuda mutua, aún cuando algunos la usan con egoísmo: hoy por mí, y mañana también por mí.
7). Maxima puero debetur reverentia.
El más grande respeto se debe al niño.
Fuente: Décimo Junio Juvenal. Sat. XIV, 47.
Comentario
Este bello pensamiento de mi tocayo Décimo Junio Juvenal es el centro de la educación. Por eso el término puero, declinado en dativo de provecho, o de daño si el maestro es pésimo. El dativo es el sintagma que recibe el daño o el provecho de la acción verbal.
Décimo Junio Juvenal poeta latino consagró su vida a la sátira. Nació en Aquino (Lacio) 55 d. C; murió probablemente en el 135. Abogado y retórico; ataca con odio a personas que ya han muerto. Por ejemplo, a los emperadores Nerón, Caligula y Domiciano. Es muy fuerte con sus expresiones, le interesa cualquier cosa que hacen los hombres (quiquid agunt homines). O sea, temas sacados de la realidad, como la hipocresía que disfraza la corrupción del sexo masculino, las perversiones de las mujeres, las tribulaciones de la vida en la capital, la vanidad de los deseos humanos, entre otros. Las sátiras de Juvenal fueron poco leídas en su tiempo, un poco hasta el siglo IV, el Renacimiento y el Humanismo. Denuncia los vicios y la corrupción. En México el traductor de las Sátiras es el doctor Roberto Heredia Correa, quien hizo una tesis de licenciatura en letras clásicas en 1968 con la traducción de Juvenal. Él mismo se hizo un especialista en la Sátira. En 1989 publicó el Satiricón de Petronio.
Sus 16 sátiras abarcan 5 libros. Tenía un coraje a los ricos, poderosos, él mismo dice: facit indignatio versum: la cólera me dicta los versos. Se advierte en él un sentido de humanidad y comprensión, al mostrarse compasivo con los fracasados, los náufragos de la vida, los humildes y los pobres.
También de este autor latino son muy conocidas sus sentencias a saber: Orandum est ut sit mens sana in corpore sano. (Sat. X, 355). (Debo suplicar que una mente sana esté en un cuerpo sano). Sentencia muy hermosa, conocida y citada por toda la tradición latina. Puede entenderse positivamente, para promover la integración del cuerpo y la mente como era el propósito de las escuelas de Roma, las ludus. Negativamente es una sátira para burlarse de las personas, que en lugar de promover la salud mental y corporal, se promueve el vicio y el poder.
Otra de las sentencias es: Iam pridem, ex quo suffragia nulli vendimus, effudit curas; nam qui dabat olim imperium, fasces, legiones, Omnia, nunc se continet atque duas tantum res anxius optat, panem et circenses. (Sat. X, 77- 81). Cuya versión española queda así: “ya desde hace tiempo, desde que no hemos vendido ningún voto, este pueblo ha perdido su interés por la política, pues, este que en otro tiempo concedía mandos, haces, legiones y todo; ahora se mantiene alejado, y solamente desea dos cosas con avidez: pan y circo”.
Esta hermosa y burlesca sentencia de Décimo Junio Juvenal, tomada de su Sátira X, 77- 81. “panem et circenses– pan y espectáculos del circo” es dada como la última atención del pueblo romano, que había olvidado su derecho de nacimiento a involucrarse en la política. Juvenal muestra su desprecio por la decadencia de sus contemporáneos romanos. Los políticos romanos diseñaron un plan en el 140 d. C, para ganarse el voto de la plebe, basado en el clientelismo, al regalar comida barata y entretenimiento se lograba una alienación de pueblo que lo despojaba de su espíritu crítico, mientras a la vez se sentía satisfecho por esa falsa generosidad de los gobernantes. Esta estrategia demostró ser una forma muy efectiva de acceder al poder. Ha sido un texto hermoso literariamente, fuerte políticamente, real y crítico del poder. Lo hemos ajustado al Método ecléctico analógico para seguir estudiando el verbo latino y sus ocho características a saber: verbo, naturaleza, enunciado, flexión verbal, función, semántica, pragmática e hipérbaton.
8). Amicus certus in re incerta cernitur.
Un amigo verdadero se distingue en las cosas inciertas (inseguras).
Fuente: Quinto Enio. Citado por Marco Tulio Cicerón en De amicitia, 64.
Comentario
Este hermoso pensamiento es de Quinto Ennio. Poeta latino de origen griego (Rudia, Calambria 239 y muerto en Roma 169 a. C). Fue llevado a Roma por Catón el Viejo, donde vivió un tiempo bajo la protección de Escipión, el Africano; obtuvo derecho de ciudadanía. Allí escribió su obra maestra Los Annales, epopeya nacional en 18 cantos de los que sólo se han conservado unos 600 versos, que narraba toda la historia de Roma. Introdujo el hexámetro griego en la poesía latina. Escribió también sátiras, poemas morales y filosóficos, epigramas y una veintena de tragedias inspiradas en Eurípides. (Más detalles, véase Enciclopedia Espasa Calpe, Vol. IV). Junto con Apio Claudio el Ciego, Livio Andrónico y Plauto forman el latín arcaico, donde incorporan al léxico muchas palabras nuevas procedentes del griego. Desde el punto de vista lingüístico, la lengua latina carece de homogeneidad.
9). Et Iesus proficiebat sapientia, aetate et gratia apud Deum et homines.
Y Jesús iba creciendo en sabiduría, edad y gracia delante de Dios y delante de los hombres.
Fuente: Vulg. Lc. 2, 52.
Comentario
Este texto es uno de los más hermosos del evangelio de San Lucas, Lc. 2, 39-52. Solamente pusimos el verso 52. El texto original es en griego del siguiente modo: Καὶ Ἰησοῦς προέκοπτεν ἐν τῇ σοφίᾳ καὶ ἡλικίᾳ καὶ χάριτι παρὰ θεῷ καὶ ἀνθρώποις. Se debe a San Jerónimo su traslado al latín en su obra monumental Vulgata latina. A partir de este texto puede rehacerse un estudio sinóptico sobre el humanismo, pues figuran las características simbólicas del humanismo clásico, histórico y cristiano a través de la nomenclatura grecolatina, por ejemplo: σοφία (sapientia), ἡλικία (aetas) y χάρις (gratia). Así que puede integrarse muy bien con la historia de la educación y la formación humanista: La casa, la escuela y el templo. Se puede hacer un estudio sinóptico o un paralelo con Aulo Gelio en Noches Áticas XIII, 17,1-3, cuando habla de la φιλανθρωπία, παιδεία (humanitas) y la formación en las buenas artes. Un trabajo muy sugerente lo pongo en mi conferencia magistral «San Lucas y la tradición del humanismo a la luz de un texto bíblico. Lc. 2, 39-52”. Igualmente puede verse en un estudio de la doctora Patricia Villaseñor Cuspinera, en Humanitas en Roma, Nova Tellus, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Filológicas, número doble 9-10. pp. 303-314. México, 1991-1992.
10). Usus est magister optimus.
La práctica hace al maestro (al mejor maestro).
Fuente: Cic. Pro Rabirio, postumo 4.
Comentario
Esta sentencia ciceroniana dice mucho a la docencia. Cualquier teoría de la docencia se perfecciona con la experiencia. El Método ecléctico analógico reúne cinco características que tiene un excelente maestro: conocimiento, experiencia, talento, vocación y amor. La experiencia, unida a estas virtudes mejora la enseñanza de cualquier actividad.
Marco Tulio Cicerón (103-43 A. C.) Político, orador, filósofo, literato y escritor polifacético. Sus principales obras son: De la invensión oratoria, Verrinas (siete discursos contra Verres), De la República, Las Tusculanas, Diálogo sobre los oradores, De la naturaleza de los dioses, Diálogo sobre la vejez, entre muchos otros.
11). Carmina Catulli. XIII.
Cenabis bene, mī Fabulle, apud mē
paucīs, si tibi dei favent, diebus,
si tecum attuleris bonam, atque magnam
cenam, non sine candidā puellā,
et vinō et sale et omnibus cachinnīs.
Haec si, inquam attuleris, venuste noster,
cenābis bene; nam tui Catulli
plenus sacculus est araneārum.
sed contra accipies meros amores
seu quid suavius elegantiusve est;
nam unguentum dabo, quod meae puellae
donarunt Veneres Cupidinesque,
quod tu cum olfacies, Deos rogabis,
totum ut te faciant, Fabulle, nasum.
Mi querido Fabulo, si los dioses te favorecen, comerás muy bien en mi casa dentro de unos días. Si traes contigo una rica y abundante comida, no sin una hermosa doncella, el vino, la sal y todo tipo de carcajadas. Digo pues, si traes esto, querido amigo, comerás muy bien, pues el monedero de tu amigo Catulo está lleno de telarañas. Pero en cambio, recibirás amores puros, o algo más suave, y más elegante, pues te ofreceré un ungüento, que las Venus y los Cupidillos obsequiaron a mi niña, y cuando tú lo huelas, suplicarás a los dioses, querido Fabulo, que te hagan todo olfato.
Observaciones gramaticales y culturales sobre el texto.
a). Sobre la práctica de la fonética.
Este hermoso texto es un instrumento para pronunciar con la fonética y prosodia clásica la lengua latina. Si retomamos las lecciones de Lingua Latina Per sē Illustrāta de Hans Henning Orberg, podemos hacer relaciones de pronunciación. Por ejemplo, la letra “c” se pronuncia como “k” en las palabras cenabis, paucīs, cenam, accipies, olfacies y faciant. La doble consonante se separa para poder formar dos sílabas, por ejemplo: Fa- bul- le, at-tu-le-ris, at-qu-e, mag-nam, pu-el-la, om-ni-bus, ca-chin-nis, Ca-tul-li, sac-cu-lus, ac-ci-pi-es, cu-pi-di-nes-que.
b). Sinopsis sobre los diptongos: griego, latín y español.
Con este texto también se pueden estudiar los diptongos de la lengua latina, los cuales son seis: ae, oe, eu, au, ei, ui. De aquí se puede construir la noción de diptongo, esto es, “la unión de dos vocales, formando una sílaba” “Dyphthongus est communis vocalium duarum combinatio, aliam syllabam constituens.” También puede hacerse un paralelo con los diptongos de la lengua griega: αυ, ευ, ου, αι, ει, οι, ᾳ, ῃ, ῳ, ηυ, ωυ, υι. Así que en griego son 12 diptongos, seis en latín y 14 en español, es decir: ai, au, ei, eu, oi, ou, ia, ie, io, ua, ue, uo, ui, iu. Más detalles, véase mi conferencia, “Fonética de la lengua latina”.
En el texto del poeta Catulo hallamos varios elementos o palabras con los diptongos latinos. Por ejemplo: paucis, haec, tui, meae, puellae. Igualmente se pueden estudiar las proclíticas en la lengua latina. En cada idioma hay proclíticas y lo más recomendable es aprenderlas de memoria; en latín son las preposiciones, tales como: ad, ante, apud, cis (citra: del lado de acá), ob, per, trans, a (ab, abs), de, cum, e (ex), prae, pro, in (con ablativo y acusativo), sub. De aquí componemos la definición de proclítica: “Es una partícula átona, que se junta con la palabra que sigue, formando una unidad tonal”. En latín se dice: “Proclitica est particula atona, quae conglutinatur dictione a posteriori, efficiens armoniam tonalem”.
En español las proclíticas son las preposiciones y el artículo. En griego son diez: Ἐν, ὁ, ἡ, οἱ, αἱ, ὡς, εἰ, ἐξ (ἐκ), οὐ (οὐκ, οὐχ), εἰς (ἐς).
También debe estudiarse en la fonética y prosodia de la lengua latina el concepto de enclítica, la cual definimos del siguiente modo: “enclítica es una partícula semitónica que se une con la palabra anterior formando una unidad tonal”. Y en latín se dice: “Enclitica est particula semitonica, quae priori dictione conglutinātur ut conformitas tonalis constituatur”. En cada lengua hay enclíticas. En latín las principales son: ne, que, ve. En el texto de Catulo figuraron algunos ejemplos: elegantiusve, cupidinesque.
Finalmente diremos una nota sobre la “v”, se puede usar como vocal y como consonante. Algunos la pronuncian como “u” y otros como “v labio dental”. Por ejemplo: Favent (fauent), vino (uino), venuste (uenuste), suavius (suauius), elegantiusve (elegantiusue), veneres (ueneres).
c). Observación sobre la situación actual de la fonética del latín.
En la actualidad nos es muy difícil, por no decir imposible, hablar con la exacta pronunciación latina. Como es natural, no nos quedan cintas magnetofónicas de la época, y sólo rastreando por las gramáticas de entonces podemos descubrir algunos datos que nos sirvan de guía. Los eruditos, después de arduos trabajos filológicos, han concretado sus conclusiones en la pronunciación llamada restituta, porque pretende restablecer la verdadera pronunciación latina. Sin embargo, debemos decir con pena que todavía vagamos en el terreno de las conjeturas, ya que hay muy pocos datos y dispersos para una reconstrucción de tal magnitud. Cada país, además, ha traducido a su fonética la pronunciación latina, y así podríamos afirmar que hay tantas pronunciaciones latinas cuantos países se dedican al latín. Las más conocidas entre nosotros son la pronunciación italiana (llamada romana, eclesiástica), la castellana y la alemana. (Según Enrique Moyano, en Latín vital, Tomo I, Editorial Herder, 1960, p. 10).
d). Sobre el estilo de la lengua latina.
Las dos partículas latinas non sine merecen un comentario aparte. Aparecen estas palabras en dos negaciones; en lógica se le llama argumento de la doble negación, lo cual resulta una afirmación: non sine: no sin (con). En retórica es una figura retórica, llamada lítote, es decir, afirmación de una cosa negando otra. En Petronio Árbitro se emplea otra forma de lítote nōn nunquam: no nunca (siempre).
A propósito del verbo Donarunt o donaverunt se puede hablar de la palabra sincopa o sincope. Palabra de origen griego συνκοπή–ῆς–ἡ: reducción, síncopa, colisión, concisión, choque. Como adjetivo se encuentra σύνκοπος–ον: cortado, abreviado, reducido. En la gramática es una figura de dicción, que consiste en la supresión de uno o más sonidos dentro de un vocablo. De allí que el verbo Donarunt sea una forma reducida de donaverunt. Traducción: donaron, obsequiaron. En otras ocasiones hemos encontrado los verbos nosti (por novisti), nostis (por novistis), norunt (por noverunt o novere), clamasti (por clamavisti), coruscati (por coruscavisti: resplandeciste), fugasti (por fugavisti), fraglasti (por fraglavisti). El término es de uso interdisciplinario y en este sentido se puede utilizar para nominar también al método ecléctico analógico con los términos: epítome, compendio y breviario.
e). Noticia biográfica sobre Catulo Cayo Valerio.
Catulo Cayo Valerio (84-54 a. C) es uno de los poetas más brillantes de Roma, hombre rico, apolítico, inteligente, satírico, enamorado y mal correspondido. Se enamoró de una mujer casada de cierta posición social a la que él llamaba Lesbia, pero su nombre era Clodia, hermana del tribuno Clodio. Sus versos siempre trataron sobre el amor, con métrica nueva para su época, en hexámetros, de gran realismo y fuerza expresiva. Tenía fama de hombre docto, por su dominio de la poesía griega, la alejandrina y la más antigua, la poesía erótica de Lesbos del siglo VI a. C. Dejó 116 poemas, de los cuales destacan los de contenido amoroso de carácter autobiográfico e intimista. De todos ellos, veinticinco trabajos fueron dedicados a Lesbia, redactados en verso, bien escritos y elegantes. Su poesía y su estilo influyó en la literatura latina posterior tanto en el aspecto formal como en su variedad temática.
12). Sobre la etimología y la definición de ética.
Secundum etymon, ethica scientia est quae tractat de ἦθος: ἦθος autem significat consuetudinem, dein modum habitualem agendi, tandem indolem. Idem sensus est vocis Latinae mos–moris, unde ethica vocatur etiam scientia (vel melius philosophia moralis) moralis. Posset ergo definiri: scientia de actione humana. Nota 1. Significat etiam, numero plurali, mansionem, locum consuetum habitationis. Datur quoque forma brevis ἔθος, cuius sensus est mos sive consuetudo. Radix videtur esse fere suedh-, ubi sue- est forma reflexiva, dh- autem sensum habet ponendi, faciendi …, unde significatio: actio propria, vel id quod quis sibi appropriat (ut domus) etc. Cf. sanscr. svadha: sui determinatio, consuetudo, lex, status habitualis, domicilium etc. Eadem radix habetur in soleo, suesco, germ. Sitte (mos) etc. Idem sensus est vocis Latinae mos-moris, unde ethica vocatur etiam scientia (vel melius philosophia moralis) moralis. Posset ergo definiri: scientia de actione humana.
Según su etimología, la ética es la ciencia que trata acerca del – ἦθος-, Pero –ἦθος–significa costumbre, después significó el modo habitual de actuar; finalmente sognificó carácter. Existe el mismo sentido de la palabra latina –mos-moris- de donde la ética se llama también moral (mejor aún, filosofía moral). Por lo tanto podría definirse: la ciencia de la acción humana. En número plural, también significa mansión, esto es, el lugar habitual de la vivienda. También se da la forma breve de ἔθος, cuyo significado es costumbre o hábito. Su raíz parece ser aproximadamente a –suedh-, donde –sue- es la forma reflexiva, pero –dh- tiene el sentido genérico de poner y de hacer…, de donde el significado es: acción propia, o eso que alguien se apropia (como una casa), etcétera. El sánscrito –svadha- significa: término, costumbre, estado habitual, domicilio, etcétera. La misma raíz se tiene en los verbos –soleo, suesco.
Fuente: De Ethica generali. Iosephus De Finance. Pontificia Universitas Gregoriana. Romae, 1963, p. 9.
Comentario.
En este texto puedo ajustar algunas experiencias. En las entrevistas que hice a José Rubén Sanabria, Justino Cortés Castellanos y Guillermo Hernández Flores, los tres mencionaron a Joseph De Finance, como uno de los más grandes maestros de ética a nivel mundial. Ellos tuvieron el privilegio de tenerlo como profesor en la Universidad Gregoriana de Roma, y muchos de nosotros tuvimos el privilegio de estudiar con los alumnos de aquel. Ahora con su Ethica generalis seguimos estudiando y fortaleciendo esta disciplina, no tan común en nuestro tiempo. Con esta nota iniciamos esta disciplina con la etimología de la palabra ética y algunos apuntes de los estudiosos de las fuentes primarias. Por ejemplo, las Éticas de Aristóteles, especialmente la “Magna Moralia” y la “Política”. Modernamente nos lleva a las obras de Xavier Zubiri como: “Naturaleza, Historia, Dios” y “Sobre la esencia”, donde alude al nivel moral y ontológico de las costumbres, lo cual se transforma en acción humana y carácter.
Por otro lado, lo conecto con algo personal: Yo llevé la asignatura de Ética con dos grandes maestros. Con el doctor Fernando Morales Lechuga, con quien conocí el libro de “Ética” de José Rubén Sanabria y a varios autores que lo citaban. En cambio, con el doctor Jesús Herrera Aceves, llevé “Ética y Axiología”: la primera: “ciencia de los actos humanos” y la segunda: “ciencia de los valores”. Este erudito profesor, también discípulo De Joseph De Finance citaba diversos libros originales y entre ellos el libro que comentamos en sus diversas ediciones: latín, francés e italiano. Sin duda, fue con mi maestro el doctor Justino Cortés Castellanos, quien me leía en latín a este autor y quien me sugirió que en las clases de latín compartiera notas de los grandes autores contemporáneos que escribían en esta bella lengua con el fin de estudiar con más seriedad el latín y los diversos géneros literarios en los que se sigue conservando la lengua latina.
Vale la pena considerar el primer fragmento de Joseph De Finance, donde dice: “según su etimología, la ética es la ciencia que trata acerca del ἦθος, pero el ἦθος significa costumbre, después significó el modo habitual de actuar, finalmente significó carácter. También existe el mismo sentido de la palabra latina mos-moris, de donde la ética se llama también ciencia moral (mejor aún, filosofía moral). Por lo tanto, podría definirse la ciencia de la acción humana. En síntesis, desde esta perspectiva la ética puede considerarse: “una ciencia práctica y normativa que estudia la maldad y la bondad de los actos humanos a través de la razón”.

