Un respirar.
Escribe Ricardo Carballero de la Rosa
¿Y si no hay aire que te pertenezca?
¿Respirar desde dónde?
El aire no es nadie.
¿Y si tuviera dueño?
Esta vez dejé de contar palabras
para hilvanar las sábanas y ropas
con las ideas que caen en otro mundo
y latidos y estelas alrededor
colgándose de mares que ya marchan
en otras circuntancias allá vivas
existentes a su modo
con inercias inéditas
aunque vibrantes en esos caminos
que no más son los míos.
¿Prepara un aire ajeno?
La posibilidad junto a mi cobró
una realidad lírica y pendiente
de respirar los aires otros
de vivencias distantes
aunque próximas si se miran
desde la ausencia vana
por aquella ventana de la invención
que pone la presencia
de una exhalación mixta
en la inhalación de otro
más allá de los dones
¿Respirar desde el otro?
Aunque este mundo nuevo se alejó
por estertores de la otra inhalación
trajo la transición frutos
seguidos de una atmósfera serena
que te descubre allá
en tus deseos y fibras
bajo tus pensamientos y límites
en medio de una noche común pero tuya
la del latido suave que detiene
los compases que me hacen
una y otra vez a destiempo
respirar
¿Exhalación sin vértebras?
Con la calma noctura
el correr sin medida
la imagen que termina de este día
y el tormento constante
inquebrantable del respirar
en espacios que se abren por conocer
en el respirar entre planetas
¿Respirar en el robo de aire ajeno
Como si pudiese saltar el instante creativo?
¿Conmiseración propia en el respirar entre otros
que al respirar detienen e indagan
simultáneamente y a destiempo
qué aire está fuera y qué huracán dentro?
¿Y si el respirar no te pertece?
¿Y si imita lo que deseaste vivir?
El aire yace a la mitad
y une desconocidos.
Un respirar que no concluye en mí.
Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com

