“La Ley Trasciende no busca promover la muerte, busca humanizarla”: Samara Martínez
Por Luis Moreno
“La Ley Trasciende no busca promover la muerte, busca humanizarla”, afirmó Samara Martínez Montaño, joven de 30 años que vive con lupus eritematoso sistémico y quien presentó ante el Senado de la República una iniciativa ciudadana que busca regular la eutanasia y el suicidio asistido en México.
Conectada diez horas al día a una máquina de diálisis, Martínez explicó que la propuesta también pretende fortalecer la voluntad anticipada, garantizar el acceso universal a cuidados paliativos y reconocer la autonomía de los pacientes para decidir cómo vivir sus últimos días. “He aprendido que la vida no se mide por los días que respiramos, sino por la dignidad con la que vivimos”, expresó.
Durante la presentación, pidió a los senadores legislar con sensibilidad y empatía: “No busco compasión, exijo dignidad. La Ley Trasciende no busca promover la muerte, busca que nadie tenga que morir sufriendo, con miedo o con agonía”.
La iniciativa, respaldada por más de 130 mil firmas recolectadas en Change.org, plantea reformar la Ley General de Salud para modificar el artículo 166 y añadir un apartado que legalice y despenalice la eutanasia. Martínez aseguró que la Secretaría de Salud ya tiene conocimiento de la propuesta y espera su discusión en el Congreso.
El especialista en bioética Aurélien Gilabert destacó que hablar de eutanasia “no es hablar de morir, sino de vivir con dignidad hasta el final”. Explicó que la muerte digna incluye cuatro principios: interrumpir tratamientos, ejercer la voluntad anticipada, acceder a cuidados paliativos y recibir ayuda médica para morir, ya sea mediante eutanasia o suicidio asistido.
Gilabert subrayó la desigualdad actual, pues la ayuda para morir ocurre en la práctica, pero sólo está al alcance de quienes pueden pagarla. Por ello, llamó a un ejercicio de parlamento abierto con la participación de las comisiones de Salud, Derechos Humanos y Puntos Constitucionales.
En el acto acompañaron a Martínez las senadoras Claudia Anaya (PRI), Margarita Valdés (Morena), Celeste Asensio (Morena) y el senador Luis Donaldo Colosio Riojas (MC).
Colosio consideró la propuesta un paso hacia la “humanización nacional”: “Hablar de la muerte es hablar de cómo queremos vivir hasta el último día, con autonomía, compasión y dignidad”.
La senadora Celeste Ascencio agregó que el debate requerirá profundidad y responsabilidad: “Debemos asegurar que cada persona tenga la libertad de decidir sobre su cuerpo y su vida, especialmente ante enfermedades incurables”.
Por su parte, Margarita Valdés recordó que la lucha por la muerte digna tiene raíces en las corrientes progresistas y advirtió que intereses mezquinos la han frenado: “Los verdaderos expertos no están en los foros, están en los hospitales, en los pacientes que sufren”.
La Ley Trasciende busca llenar un vacío legal en México, donde la Ley de Voluntad Anticipada —vigente en 19 estados— permite rechazar tratamientos que prolonguen la vida artificialmente, pero no contempla la eutanasia activa.
“Legislar sobre la vida y la muerte no es un acto político, es un acto de amor, ética y responsabilidad histórica”, concluyó Samara Martínez.

