Opinión

Diagrama conceptual de Mauricio Beuchot a partir de la entrevista de mi libro Diálogo con cuatro pensadores del Siglo XX en México

Por Juvenal Cruz Vega. Director de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz

Exordio

La metafísica es el fundamento de toda la filosofía. Y la lógica es su acompañante. La metafísica permite que tengamos una buena filosofía del hombre o antropología filosófica. Ésta hace que tengamos una ética bien adaptada a lo que el ser humano es. La semiótica y la hermenéutica tienen que ver con el lenguaje. La semiótica se ha privilegiado en la filosofía analítica, y la hermenéutica en la filosofía continental; pero me parece que se pueden complementar bien.

Dr. Mauricio Beuchot. Entrevista.

Advertencia

En este artículo reproduzco parte de la ponencia que dicté el 24 de octubre de 2025 en el Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México durante el XVIII Congreso Internacional de Hermenéutica Analógica. Las notas al pie de página las puse entre paréntesis para mejor lectura del lector.

Que disfruten la lectura.

Pórtico

Agradezco la invitación que me ha hecho la comitiva organizadora del XVIII Coloquio Internacional de Hermenéutica Analógica. Con gratitud saludo al doctor Mauricio Beuchot, el alma de esta reunión internacional. Igualmente, a cada uno de los ponentes y conferenciantes que están presentes, porque todos formamos el símbolo que nos identifica la hermenéutica analógica y al mismo tiempo a su creador.

El tema que abordaré lo he titulado Diagrama del pensamiento de Mauricio Beuchot a partir de la entrevista publicada en mi libro Diálogo con cuatro pensadores del Siglo XX en México. Aquí trataré dos aspectos: Propósito de la entrevista a Mauricio Beuchot y guía de lectura a través de la entrevista a Mauricio Beuchot. En ésta última destaco dos aspectos a saber: vitalidad de la biografía de Mauricio Beuchot y su concepción de humanismo analógico.

Empecemos…

1). Propósito de la entrevista a Mauricio Beuchot

Mi encuentro con Mauricio Beuchot surgió en 1990 en la cátedra de filosofía mexicana en el Seminario Palafoxiano de Puebla a través de mi maestro el doctor Guillermo Hernández Flores. Allí dedicaba un capítulo para hablar de los filósofos mexicanos del siglo XX en México. Era el último de esa lista enorme desde José Vasconcelos y Antonio Caso, pasando por Leopoldo Zea, Luis Villoro, Agustín Basave, Ramón Xirau, Miguel León Portilla, hasta llegar a José Sánchez Villaseñor, José Rubén Sanabria, Antonio Ibargüengoitia y Mauricio Beuchot. (Eran cinco capítulos del programa de Filosofía mexicana. Y el último de ellos lo dedicaba a la filosofía mexicana contemporánea. Igualmente, el último tema estaba dedicado a Mauricio Beuchot. Después de veinte años mejoró todo el capítulo y la exposición de Mauricio Beuchot hasta llamarlo La filosofía hermenéutica y Mauricio Beuchot. Véase Plan curricular de la escuela de filosofía. Guillermo Hernández Flores. Seminario Palafoxiano de Puebla. Puebla, Pue, a 22 de diciembre de 2008).

Más tarde en 1997 tuve como profesor en la Universidad Pontificia de México al doctor Antonio Ibargüengoitia Chico y allí en la Cátedra de Filosofía en México, también surgió el tema de Mauricio Beuchot y sus estudios de filosofía novohispana y mexicana. (La bibliografía de Antonio Ibargüengoitia era muy amplia y allí usaba su libro Filosofía Social en México Siglos XVI al XX síntesis histórica crítica. Universidad Iberoamericana. México, 1994, 294 pp. Sobre Mauricio Beuchot, pp. 181-184). En ese tiempo nuestro autor había publicado dos de sus libros más interesantes: Historia de la filosofía en el México Colonial y Perfiles esenciales de Hermenéutica. (Historia de la filosofía en el México Colonial. Editorial Herder, México, 1996, 280 pp. Perfiles esenciales de Hermenéutica analógica, Instituto de Investigaciones Filológicas, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1997, 102 pp).

En conversación con mi maestro el doctor Guillermo Hernández retomé el tema de Mauricio Beuchot. El resultado fue impresionante y nutritivo para mi formación académica, desde entonces me encomendó acercarme a Mauricio Beuchot y lograr una entrevista que fuera más completa para hacer un proyecto de investigación. La amistad creció entre los tres, cuando el doctor Mauricio Beuchot prologó la tesis doctoral del doctor Guillermo Hernández al publicarse en la Universidad Nacional Autónoma de México con el título: Del circunstancialismo filosófico de José Ortega y Gasset a la filosofía mexicana de Leopoldo Zea. (Del circunstancialismo filosófico de José Ortega y Gasset a la filosofía mexicana de Leopoldo Zea. Centro Coordinador y Difusor de Estudios Latinoamericanos. Universidad Nacional Autónoma de México. México, 2004, 334 pp. Prólogo de Mauricio Beuchot). Después de 13 años pudimos ver el éxito, cuando en el año 2010 la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla publicó otro libro del doctor Guillermo Hernández Flores, cuyo título es Propedéutica a la filosofía de Mauricio Beuchot. (Propedéutica a la filosofía de Mauricio Beuchot. Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Puebla, Pue, 2010, 351 pp). A este libro le siguió otro que hice en coautoría con mi maestro el doctor Guillermo Hernández en el año 2013, al que puse por nombre Encuentro con Mauricio Beuchot. (Encuentro con Mauricio Beuchot, Guillermo Hernández Flores y Juvenal Cruz Vega. Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz. Puebla, Pue, 2015, 95 pp). Ahora veo el mayor éxito en mi nuevo libro Diálogo con cuatro pensadores del Siglo XX en México, publicado en la ciudad de Puebla en el Barco Ebrio Ediciones. (Diálogo con cuatro pensadores del siglo XX en México: José Rubén Sanabria, Mauricio Beuchot, Justino Cortés y Guillermo Hernández. Juvenal Cruz Vega. El Barco Ebrio Ediciones. Puebla, 2025, pp. 317).

Sin duda, el núcleo de la investigación es la entrevista al doctor Mauricio Beuchot. Las otras tres entrevistas se anexaron como resultado de una amistad que ha madurado con el tiempo. José Rubén Sanabria fue maestro de Mauricio Beuchot, Justino Cortés fue maestro de Guillermo Hernández, y el autor de estas líneas fue discípulo de los cuatro, o sea, que todos en sinergia nos hemos entendido muy bien.

2). Guía de lectura a través de la entrevista de Mauricio Beuchot

Hay un fragmento que escribí en la introducción a mi libro Diálogo con cuatro pensadores del siglo XX en México y creo que encaja bien con la definición de Mauricio Beuchot. En este sentido hago mía una sentencia que expresó el año pasado el doctor Guillermo Hurtado Pérez en este mismo recinto durante el XVII Coloquio Internacional de Hermenéutica Analógica: “cada uno se ha hecho la idea de su propio Mauricio Beuchot”. Tiene razón nuestro querido amigo Guillermo Hurtado. He aquí mi perspectiva: Mauricio Beuchot: De la filosofía analítica a la hermenéutica analógica. (Aquí transcribo el texto amplio para estar en contexto. “En efecto, el orden que le he dado a la investigación es el siguiente. Son cuatro capítulos, uno para cada autor, con un pórtico o un prenotando en el cual presento brevemente al entrevistado, en seguida hago el diálogo o la entrevista y finalmente selecciono una conferencia magistral de cada autor, lo cual esclarece y profundiza el pensamiento filosófico a la vista del lector. Desde el punto de vista metodológico esta experiencia se hace por sí misma una guía de lectura. Pues al acercarse a los autores separadamente es como llegar a los pies de una alta montaña y para subir a ella con seguridad, rapidez y alegría hay que estar bien equipado. Aunque los cuatro son filósofos, cada uno tiene su estilo, su sello, su personalidad académica y su síntesis filosófica diferente, razón por la cual presento a José Rubén Sanabria del modo siguiente: De la filosofía del ser al personalismo existencial, a Mauricio Beuchot De la filosofía analítica a la hermenéutica analógica, a Justino Cortés De la tradición clásica y novohispana a la inculturación indígena, y finalmente a Guillermo Hernández De la filosofía mexicana al perspectivismo analógico”. Diálogo con cuatro pensadores del siglo XX en México: José Rubén Sanabria, Mauricio Beuchot, Justino Cortés y Guillermo Hernández”. Opu. Cit. p. 28).

Con otra noción más amplia trato de retratarlo con mayor justicia: “Su pensamiento es polifacético e interdisciplinario, tal como lo ha mostrado en su obra; es decir, es un humanista completo”. (Idem).

Ya desde el inicio de la entrevista presento una jerarquibilidad y una preferibilidad de la temática al reunir los adjetivos académicos de su obra, como una especie de guía de lectura de la obra en su contexto. Como anteriormente dije: “Mauricio Beuchot es un humanista completo, un pensador serio, pues ha perfilado otros géneros en la trayectoria interna de su pensamiento; desde las mismas disciplinas de la filosofía: metafísica, teoría del conocimiento antropología filosófica, lógica, ética, axiología y estética; pasando por las especificaciones de ella, como: filosofía del lenguaje, de la educación, del derecho, de la cultura; hasta extenderse hacia otros géneros de las humanidades, como: historia, historiografía, filología, derecho, política, pedagogía, exégesis, literatura, lingüística, poesía, psicoanálisis, semiótica, semántica, pragmática, biografía y teología. En la crítica literaria lo han estudiado desde puntos de vista divergentes. De modo que los estudiosos de su obra lo han llamado: novohispanista, medievalista, tomista, lingüista, poeta, semiólogo, filólogo, historiador de la filosofía en México, filósofo del lenguaje, filósofo analítico y, sobre todo, hermeneuta, debido a su máxima construcción y aportación: la hermenéutica analógica. Su síntesis filosófica constituye un intento de mediación entre las vertientes rigoristas y las relativistas, entre las univocistas y las equivocistas, entre las objetivistas y las subjetivistas. Sobre toda esta temática y nomenclatura, hemos conversado por más de diez años con el filósofo mexicano Mauricio Hardie Beuchot Puente, hombre muy actual, que ha expresado su pensamiento con precisión, claridad, soltura y profundidad filosófica entre las nuevas generaciones de esta primera aurora del tercer milenio”. (Diálogo con cuatro pensadores del siglo XX en México: José Rubén Sanabria, Mauricio Beuchot, Justino Cortés y Guillermo Hernández”. Opu. Cit. p. 28).

a). Vitalidad de la biografía de Mauricio Beuchot

Hay en su obra una cantidad considerable de te temas. Sin embargo, dos he podido advertir en esta ocasión: la biografía de Mauricio Beuchot y el humanismo analógico. Por supuesto el fundamento de los tres temas lo hacen la filosofía, la hermenéutica analógica y la antropología filosófica. Sin duda, cuando entrevisté a Mauricio Beuchot ya había biografías cortas. Pero fue el doctor Guillermo Hernández Flores, quien edificó la biografía más completa hasta el año 2010 en su Propedéutica a la filosofía de Mauricio Beuchot y su artículo extenso en la Academia Mexicana de la Historia, al que tituló Mauricio Beuchot. Un filósofo en las catacumbas. (Academia Mexicana de la Historia, Tomo XLVI, México, D. F, 2003, pp. 177-198). Hay una nota que el mismo doctor Hernández Flores escribió: “Para el desarrollo de este capítulo se han consultado tres fuentes principales: la entrevista a Mauricio Beuchot Puente, que Juvenal Cruz Vega le hizo en diciembre de 2002 y que fue publicada en Koinonía, Revista de la Arquidiócesis de Puebla, núm. 20, febrero 2003, pp. 17-28; la entrevista a Mauricio Beuchot, Premio Universidad Nacional, Año 2000, que le hizo Napoleón Conde Gaxiola, y que fue publicada en Surgir, Revista Ecuménica. Las ciencias. Las Artes. La Fe, núm. 5, Primavera, 2001, Año 2, pp. 71-74; y la entrevista a Mauricio Beuchot concedida al autor de este trabajo el 20 de julio de 2002, aún inédita”. (Propedéutica a la filosofía de Mauricio Beuchot. Opu. Cit. p. 15).

Alguna ocasión, cuando entrevistaba al doctor Guillermo Hernández le pregunté sobre las biografías y le sugerí una más breve para el libro Diálogo con cuatro pensadores del siglo XX en México. Su respuesta fue la siguiente: “Sobre Mauricio Beuchot tengo tres biografías. Para esta ocasión te entrego la versión sucinta. A veces no sabemos lo que tenemos y cuando lo perdemos, entonces sabemos lo que tuvimos. Hay que saber entonces lo que tenemos, ahora que todavía no lo perdemos”. (Diálogo con cuatro pensadores del siglo XX en México. Opu. Cit. pp. 32-33). Guardo un fragmento en esa misma entrevista que difícilmente puede verse en otras biografías, pues en pocas líneas lo retrata muy actual: “Se aludía al principio el carácter simbólico de la personalidad de Mauricio Beuchot. Si el símbolo tiene la función de llamar la atención hacia el misterio y conectar con él, Beuchot es un símbolo. Una personalidad que no se agota en su ser de filósofo, sino que comprende, además, la del hombre cuyo horizonte último es la trascendencia, la religión. Convencido de que la existencia de la verdad es la experiencia misma de Dios, ha sido testigo de ella en ámbitos donde el agnosticismo, el ateísmo y el indiferentismo han venido deformando el sentido de la vida. Testimonio de presencia viva de fe, símbolo del misterio que ha sido siempre la verdad eso es Mauricio Beuchot, el filósofo amigo de Minerva y el sacerdote dominico, discípulo de Jesucristo”. (Ibidem, p. 257).

En lo sucesivo, sigue actual la última nota de las tres biografías y las que han hecho otros autores: pues en efecto, falta la otra mitad de la biografía de Mauricio Beuchot: “Cuando el pensamiento del biografiado entra ya en su madurez, su biografía, todavía inconclusa, ofrece una expresión sucinta: el carácter humanista matiza esta vida como totalidad, el religioso la sitúa en un horizonte de trascendencia y el filosófico la define como apertura incesante de búsqueda. El hombre, pues, solidario con su circunstancia; el filósofo que, en la pregunta, se afana por la razón de las cosas; y el religioso, que no puede evitar abrirse a la profundidad del misterio. Y todo ello con el sello inconfundible del diálogo, propio del espíritu que revela el acontecimiento que se llamó, desde el principio, amor a la sabiduría. Alguna vez Antonio Gómez Robledo escribiendo de Platón, recordaba las palabras de éste en el «Sofista»: un «diálogo interior y silencioso del alma consigo misma»; pues bien, débase citar, ahora, la remembranza platónica del humanista para decir, finalmente, que esta biografía permanece abierta. (Propedéutica a la filosofía de Mauricio Beuchot. Opu. Cit. pp. 32-33).

b). El humanismo analógico

Actualmente se ha visto el humanismo como una palabra mundial. Es una palabra muy añeja: clásica, medieval, renacentista, moderna y posmoderna; griega, latina, europea, latinoamericana, prehispánica, mexicana, y popular.  Algunos en el ámbito universitario toman como inspiración al gran humanista mexicano Alfonso Reyes y rehacen una historia del humanismo muy interesante de veintiséis siglos de historia, desde Solón de Atenas hasta México de los años cuarenta. (La crítica de la edad ateniense (600 a 300 a. C.), Alfonso Reyes Ochoa, 1941, en Obras Completas, Vol. XIII, FCE, México, 1961. También véase: Por amor al griego, la nación europea, señorío humanista, siglos XIV-XVII, Jacques Lafaye, FCE, México, 2005, p. 21).

Otros han tomado como modelo al gran humanista, también mexicano, al doctor Gabriel Méndez Plancarte con una historia del humanismo con cinco mil años de historia desde Creta antigua hasta 1940 en México. (Humanistas del Siglo XVIII. Universidad Nacional Autónoma de México, Biblioteca del Estudiante Universitario, México, 1941, pp. 1-21).

Yo mismo en otros escritos siguiendo el sistema filosófico de Mauricio Beuchot he planteado el esquema del humanismo a partir de la reflexión de algunos autores eje de la tradición. Empleando la sinergia y el símbolo, como dos elementos del diagrama filosófico de Mauricio Beuchot, he reunido varios autores en un solo lugar para edificar un proyecto llamado humanismo analógico, designado así por el mismo Mauricio Beuchot. Desde san Lucas, Marco Fabio Quintiliano, Aulo Gelio, Alfonso Reyes, Gabriel Méndez Plancarte, Jacques Maritain, hasta Mauricio Beuchot, donde presento jerárquicamente tres niveles del humanismo: filantropía, sabiduría y virtud. (Mi mayor propuesta sobre el humanismo está en Defensa apasionada del humanismo y Hermenéutica Analógica, en el marco del XVI Congreso Internacional de Filosofía y América Latina, Facultad de Filosofía de la Universidad Pontificia de Santo Tomás. Bogotá, Colombia, 3 de julio de 2015. Aquí figura los siguientes autores: Lc. 2, 39-52. Lc. 2, 39-52. Doce libros sobre la formación del orador de Marco Fabio Quintiliano. Noches Áticas, Aulo Gelio, XIII, 17, 1-3. Humanistas del Siglo XVIII. Opu. cit, 197 pp. Humanismo integral, Jacques Maritain, Ediciones Carlos Lohlé, Buenos Aires, 1966, 235 pp).

Sin duda, Mauricio Beuchot tiene en el curso de su obra algunos aspectos de los tres niveles. En la entrevista aludida he hallado dos momentos, donde trata el humanismo como erudición, uno en su adolescencia, y otro, en su madurez filosófica. En el primero, nos recuerda su formación desde temprana edad: “Estudié la primaria en la Escuela Carlos Pereira, de los padres jesuitas, en mi ciudad natal. Después entré al seminario Alfonso María de Ligorio, de los padres redentoristas, en San Luis Potosí. Allí estudié el equivalente a la secundaria y la preparatoria. Era en humanidades clásicas, es decir, se nos insistía mucho en las lenguas, la literatura y la historia. Estudiábamos mucho español, latín, griego, inglés y francés. Hacíamos ya desde entonces traducción del latín, sobre todo a Cicerón, Fedro, César y Virgilio. Del griego traducíamos el evangelio de San Lucas y algunos diálogos de Platón”. (Diálogo con cuatro pensadores del siglo XX en México. Opu. Cit. p. 68).

En el segundo momento ya se refiere al humanismo analógico, tal como lo ha venido exponiendo actualmente, donde refiere lo siguiente frente mi cuestionamiento sobre el humanismo histórico: “El humanismo vuelve cada vez más fuerte. A pesar de las críticas de Heidegger en su Carta sobre el humanismo, discípulos suyos, como Ernesto Grassi, se han opuesto al maestro. Se ve la necesidad de un nuevo humanismo. Desde mi perspectiva filosófica, tiene que ser un humanismo analógico, que no vaya contra la ciencia-técnica, pero que rescate los valores más altos del ser humano, que es lo que ahora nos hace tanta falta”. (Ibidem, p. 101).

La propuesta sobre el humanismo analógico la expone Mauricio Beuchot con sencillez, claridad y profundidad en su conferencia magistral en el mismo libro Diálogo con cuatro pensadores del siglo XX en México, cuyo título es: El humanismo cristiano como humanismo analógico. (Ibidem, pp. 107-121). El humanismo cristiano recoge varios elementos de la tradición. Integra la metafísica y la técnica, lo cual le permite combatir con los adversarios del humanismo, esto es, aquellos que sostienen que el humanismo sólo es del hombre y no de Dios. “La metafísica no se opone al humanismo. Se integra a él, y también se integraría la técnica, en sus justos límites”. (Ibidem, p. 112). “También pugna con los medios de comunicación que deshumanizan al hombre”. (Ibidem, p. 113). Se pervierten los símbolos, en lugar de dar símbolos que llenen de vida al hombre, que lo llenen de amor y felicidad, “se le dan símbolos que lo llenan de egoísmo, y que de hecho lo dejan vacío, lo dejan contento, pero no feliz, con el contentamiento de un animal confortable, de lo que no haga pensar”. (Idem).

Mauricio Beuchot como filósofo escribe, “hay que oponérseles, para lograr rescatar a los seres humanos, dándoles símbolos positivos y dinamizadores. Ésta es una muy buena parte de nuestra labor como filósofos en esta época de crisis simbólica y de bancarrota de sentido. Eso es lo que intenta un humanismo cristiano”. (Idem). El humanismo cristiano pone como primer humanista a Dios. Le concede al hombre dignidad y libertad, lo cual lo hacen un hombre nuevo, feliz con amor a Dios y al prójimo. “Un amor de benevolencia, de contemplación amorosa, como el culmen de la vida humana y la vida en el amor o ágape”. (Idem).

El humanismo cristiano también es un humanismo ecléctico, porque recoge lo mejor de los humanismos, no sólo en la tradición europea, también en México, por ejemplo, Bartolomé de las Casas, “quien supo reconocer el humanismo en las obras de los indígenas, en su cultura, a pesar de las cosas que debían cambiarse”. (Ibidem, p. 117. Así puede verse en los aportes de Vasco de Quiroga, Fray Juan de Zumárraga, Julián Garcés, Antonio Rubio, Sor Juan Inés de la Cruz, Francisco Javier Alegre, Abad y Clavijero. Para ampliar esta nota, Mauricio Beuchot escribió un libro: Historia de la filosofía en el México Colonial. Opu. Cit. 280 pp. Véase mi Comentario al libro Historia de la filosofía en el México colonial. Mauricio Beuchot Puente. Editorial Herder, Barcelona, 1996, pp. 280. El comunicador Puebla. Ciudad de Puebla. 11 de noviembre de 2024).

Para terminar esta disertación, quiero hacer mía esta cita de Mauricio Beuchot: “Se trata, pues, en definitiva, de un humanismo analógico, que no tiene el univocismo del anterior, para colocar al hombre como dueño de todo, ni el equivocismo de muchos actuales, que más bien son antihumanismos y que se colocan en su contra, sino uno que guarde en verdad el equilibrio proporcional, que hermane al ser humano con los otros seres, y que su alta dignidad resplandezca por el cuidado y la responsabilidad que tiene para con ellos”. (Ibidem, p. 121).

Remate

La filosofía continuará en el hombre por siempre. Ella contiene las preguntas fundamentales para cada ser humano. No hace falta ser profesional de la filosofía, pero a los que hemos optado por esa carrera, nos toca ayudar a los demás a examinar las formulaciones de esas preguntas y a evaluar las soluciones que se han ofrecido para ellas.

Dr. Mauricio Beuchot. Entrevista.

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