La noche de los duelos vivientes
Un recorrido cinematográfico por el fantasmal dolor de la ausencia
Por Luis Moreno
Hay un poema desgarrador de Jaime Sabines en Adán y Eva, el XIII (como el arcano sin nombre), en donde Adán —la humanidad— se enfrenta por primera vez a la muerte, y no a cualquier muerte, sino a la de un ser querido:
“Eva ya no está, de un momento a otro dejó de hablar. Se quedó quieta y dura. En un principio pensé que dormía. Más tarde la toqué y no tenía calor. La moví, le hablé. La dejé ahí tirada. […] No se levanta, no habla, no retoña. Yo la he estado mirando. Es inútil. Cada vez es menos, pesa menos, se acaba.”
Probablemente la necesidad de no dejar ir, de mantener la esperanza en que en otro mundo —opuesto y complementario al nuestro— los muertos sigan existiendo, dio origen al culto a los ancestros, a las ideas de destinos postmortem y, en última instancia, al pensamiento mágico religioso. Pero también sembró nuestros miedos más antiguos: el temor a perturbar la paz de los sepulcros, a violar el descanso de los muertos.
El cine de horror ha explorado una y otra vez las consecuencias de querer revertir el curso de la entropía, de robarle al abismo lo que ya le pertenece. Esta es una selección de películas donde el duelo se convierte en obsesión, y la obsesión abre puertas que nunca deberían abrirse.

Frankenweenie (1984), cortometraje dirigido por Tim Burton, aborda el tema del duelo a través de la historia del joven Victor Frankenstein, quien se encuentra devastado por la muerte repentina de su querido perro, Sparky. Incapaz de aceptar la pérdida, Victor se aventura a utilizar métodos científicos inspirados en el mito de Frankenstein para traer a su mascota de vuelta a la vida. Su éxito inicial se convierte en un desafío cuando el perro resucitado, que ahora parece un monstruo, asusta a los vecinos, llevando a una confrontación que culmina en la reconciliación y la aceptación comunitaria, demostrando que el duelo puede ser un viaje de sanación y redescubrimiento.

Pet Sematary (1989), dirigida por Mary Lambert y basada en la novela de Stephen King, es una escalofriante historia sobre la incapacidad de tolerar la pérdida y la imposibilidad de escapar de la muerte. El Dr. Louis Creed se muda con su familia a una nueva casa en un pueblo de Maine, donde descubren un cementerio de mascotas cerca de su propiedad. Tras la trágica muerte de su gato, su amable vecino Jud le revela un antiguo cementerio indio más allá del de mascotas, un lugar con el poder de revivir a los muertos. Louis, cegado por el dolor, entierra al gato, que regresa a la vida, pero con un comportamiento siniestro. Cuando una tragedia aún mayor golpea a la familia, Louis, ignorando las advertencias, decide utilizar el cementerio para revivir a un ser humano, desatando una fuerza maligna que convierte su desesperado intento de superar el luto en una pesadilla de horror y violencia, demostrando que «a veces, lo muerto es mejor».

The Babadook (2014), dirigida por Jennifer Kent, es un escalofriante drama de terror psicológico que explora el pesar y la depresión. La película se centra en Amelia, una madre viuda que lucha por criar a su hijo de seis años, Samuel, quien está atormentado por un miedo irracional a un monstruo. Seis años después de la trágica muerte de su esposo, Amelia descubre un misterioso y espeluznante libro pop-up llamado «The Babadook», que describe a una criatura oscura. A medida que el libro se manifiesta en su vida, la criatura del título, una representación del dolor y la ira reprimidos de Amelia, comienza a atormentarla a ella y a su hijo. La película no solo es una historia de terror sobrenatural, sino una poderosa metáfora sobre cómo la negación del duelo puede dar vida a nuestros peores miedos, devorándonos y a quienes amamos. Al final, Amelia aprende que no puede destruir a la criatura, sino que debe aprender a vivir con ella, simbolizando la aceptación de su dolor como parte de sí misma.

Maggie (2015), dirigida por Henry Hobson, es un drama post-apocalíptico que utiliza el género zombi para explorar el tema del duelo anticipado. La película se desarrolla en un mundo donde un virus ha provocado una pandemia, y la historia se centra en un granjero llamado Wade, interpretado por Arnold Schwarzenegger, cuya hija adolescente, Maggie (Abigail Breslin), ha sido infectada. En lugar de ser una película de acción, la trama se convierte en un retrato íntimo y doloroso de un padre que se enfrenta a la inevitable y lenta transformación de su hija en un «muerto viviente». El film aborda la difícil decisión de Wade de cuidar de Maggie en su hogar en lugar de entregarla a las autoridades, lo que lo obliga a él y a su familia a vivir el doloroso proceso de perder a un ser querido mucho antes de que su corazón deje de latir. La película es una metáfora sombría y emotiva sobre la pérdida de un familiar a causa de una enfermedad terminal.

A Ghost Story (2017), dirigida por David Lowery, es una meditación melancólica y existencialista sobre el apego, el tiempo y el legado. La película sigue a un músico (Casey Affleck) que muere de forma inesperada y, tras su muerte, regresa a su hogar como un fantasma, cubierto con una sábana blanca. Atado a su antigua casa, observa en silencio a su esposa (Rooney Mara) lidiar con su dolor. El fantasma, incapaz de avanzar, se convierte en un testigo pasivo del paso del tiempo, viendo cómo su esposa se muda, cómo otros inquilinos habitan la casa, cómo la propiedad es demolida y, finalmente, cómo se construye un nuevo edificio sobre sus cimientos. A través de este viaje atemporal, la película examina la persistencia del amor y la memoria más allá de la muerte, y la lucha por encontrar significado y conexión en un universo indiferente, dejando al espectador con preguntas profundas sobre lo que dejamos atrás.

Hereditary (2018), dirigida por Ari Aster, es un aterrador drama psicológico que explora el trauma y los secretos familiares con una intensa y opresiva atmósfera. La historia sigue a la familia Graham, quienes se encuentran lidiando con la muerte de la matriarca, una figura misteriosa y distante. A medida que la familia procesa su luto, especialmente la hija adolescente, Charlie, una serie de tragedias devastadoras y sucesos inexplicables comienzan a revelar oscuros secretos hereditarios. La película no solo utiliza el dolor como un catalizador para el terror, sino que también examina cómo los traumas no resueltos de una generación pueden manifestarse y destruir a las siguientes, sugiriendo que el duelo puede convertirse en una fuerza destructiva que abre la puerta a algo mucho más siniestro. El film se adentra en cómo las cargas y las enfermedades mentales pueden ser transmitidas a través de la línea familiar, lo que añade una capa de horror psicológico que va más allá de lo sobrenatural.

Midsommar (2019), dirigida por Ari Aster, es una película de terror psicológico que, al igual que «Hereditary», aborda el duelo, pero lo hace bajo la luz del día. La historia sigue a Dani, una joven que se encuentra en un estado de trauma emocional tras una devastadora tragedia familiar que le deja sin sus padres y hermana. Acompañada de su novio Christian y sus amigos, con quienes tiene una relación tóxica y distante, viajan a una remota comunidad sueca para un festival de verano que se celebra cada 90 años. Lo que comienza como un escape se transforma en una pesadilla, a medida que los amigos se convierten en sacrificios para los rituales macabros de la secta. La película no trata solo del horror folklórico, sino que es una cruda y visualmente impactante exploración del dolor, la codependencia emocional y el deseo de encontrar un sentido de pertenencia y comunidad, incluso si eso significa abrazar la locura.

Talk to Me (2022), dirigida por los hermanos Danny y Michael Philippou, utiliza el terror sobrenatural como una cruda metáfora de la aflicción ante la muerte y la adicción. La historia se centra en Mia, una adolescente que, un año después de la trágica muerte de su madre, se siente emocionalmente aislada de su padre. En una fiesta, ella y sus amigos descubren un macabro juego que se ha vuelto viral en las redes sociales: usar una mano embalsamada para comunicarse con los espíritus. El «subidón» de la posesión se vuelve una peligrosa adicción para Mia, que ve en la mano una forma de contactar con su madre. Sin embargo, cuando se rompen las reglas del juego, las consecuencias son catastróficas y liberan fuerzas malignas que ponen en peligro a su mejor amigo, forzándola a enfrentarse a la verdad sobre la muerte de su madre y a la naturaleza destructiva de su propio dolor no resuelto. La película retrata cómo la incapacidad de procesar el luto puede llevar a una espiral de autodestrucción, haciendo que el pasado vuelva para atormentar a los vivos.

Bring Her Back (2025), también dirigida por los hermanos Philippou, es un thriller de terror que se centra en el duelo y la obsesión. La historia sigue a dos hermanastros, Piper y Andy, que quedan huérfanos y son colocados en un hogar de acogida con una mujer excéntrica llamada Laura. Laura, que está abrumada por el dolor de la muerte de su propia hija, comienza a mostrar un comportamiento cada vez más perturbador, usando la similitud de Piper con su hija fallecida. A medida que Andy se da cuenta de los horribles planes de Laura para traer de vuelta a su hija, la película se convierte en una lucha desesperada por la supervivencia, explorando hasta dónde puede llegar una persona por el duelo, incluso si eso significa participar en un ritual macabro.
Frente a la desesperación de los vivos que intentan resucitar, poseer o retener lo perdido, la poesía de Amado Nervo ofrece una verdad lacerante y serena: «¡Qué bien están los muertos, / ya sin calor ni frío, / ya sin tedio ni hastío!».
Estas películas son el retrato de quienes se rebelan contra esa paz inalcanzable. Son crónicas de un dolor que se niega a soltar, que prefiere el tormento de un fantasma al vacío de la ausencia. El horror, al final, no es que los muertos regresen, sino que los vivos elijan vivir en su tumba, condenándose a sentir el frío, el tedio y el hastío por toda la eternidad.
Acaso el mensaje más aterrador sea que, en nuestro intento por negar la muerte, corremos el riesgo de perder la vida.
Soy LuisMorsa en Letterboxd por si les interesa.

