Opinión

Sobre la filosofía práctica y la fábula: dos recursos didácticos para la formación humanista de nuestro tiempo

Por Juvenal Cruz Vega. Director de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz

De mi máxima consideración a mi discípulo el padre Hugo García Salinas. Un estudioso de la sabiduría antigua y de las humanidades estudiadas en las universidades de nuestro tiempo.

Advertencia.

Comparto con los lectores de El comunicador Puebla esta conferencia sobre la fábula. Es de mucho interés y original para los estudios de nuestro tiempo en la escuela, en la escuela y en las instituciones. Es una filosofía práctica, porque en su contenido hay elementos de lo que llamamos la parte de la praxis de la filosofía, cuyo contenido se encuentras en las siguientes disciplinas: ética, moral, estética, axiología, pedagogía, es decir, la parte más interesante de la filosofía, aplicada a la vida, lo que coincide con la verdad, y que ha sido oculta en sus textos y en otros géneros literarios. Hay que saber descubrir esta sabiduría viva y práctica a través de un estudio interdisciplinario e intercultural, pues tiene semejanza con otros géneros, como ya lo he advertido, pero a la vez también diferencia. Hay quien ha visto, por ejemplo, una semejanza entre la parábola de la viga de san Lucas y las dos alforjas de Esopo. Pues en ambos autores hay una enseñanza y una aplicación para aquellos que critican, sólo viendo los errores de otra persona, y no se fijan en los suyos. En san Lucas 6, 41-42 se critica la hipocresía de quienes ven los defectos pequeños de los demás, sin reconocer sus defectos, y en grado aumentativo. La moraleja principal es que primero se debe corregir los propios errores y defectos para poder ver con claridad y ayudar a otros de manera efectiva, en lugar de juzgar y criticar vilmente. En la fábula de Esopo Las dos alforjas también hay una moraleja al final en las mismas palabras del autor: “Alguien podría aplicar esta fábula a un hombre entrometido que, siendo ciego en sus propios asuntos, se aflige de las que no le conciernen (Τούτῳ τῷ λόγῳ χρήσαιτο ἄν τις πρὸς ἄνδρα πολυπράγμονα, ὃς ἐν τοῖς ἑαυτοῦ πράγμασι τυφλώττων τῶν μηδὲν προσηκόντων κήδεται).

En este artículo presento dos aspectos en su desarrollo: La fábula y algunas consideraciones para su estudio, y una Crestomatía de la fábula grecolatina. De las 350 fábulas atribuidas a Esopo, comparto 9 de forma bilingüe, y de los cinco libros de fábulas de Fedro, solamente comparto una fábula en latín y español: el aldeano muy tonto.

Espero que los lectores puedan hallar otros elementos, sugerentes en mi estudio, para que yo mismo pueda ampliar la disertación en una disertación posterior. Por lo mientras que disfruten esta lectura.

a). La fábula y algunas consideraciones para su estudio

Hay varios aspectos que se pueden hallar al estudiar la fábula, comenzando con su definición, autores y elementos esenciales. Así, pues, la fábula es un género literario en el cual los personajes son animales, cosas abstractas y concretas, cuyos comportamientos son humanos.

Esopo es uno de los autores más destacados de la fábula universal. Su personalidad no es una sola, pues las leyendas se han multiplicado en torno a su historia y algunas o muchas de las composiciones han sido atribuidas a él a lo largo del tiempo. Por esta razón varios estudiosos de la fábula suelen distinguir dos personalidades, una histórica y otra la tradicional. Como escribe Luis Penagos en su “Antología griega”: “La histórica cuenta con pocos datos y éstos un poco inseguros. En cambio, la tradicional está adornada con muchos rasgos novelescos. La leyenda es abundantísima en pormenores pintorescos. Según ella, Esopo resucitó tres veces y la última escribió todo lo que pasó en Delfos. Su vida fue una serie de extrañas aventuras y su persona el conjunto más ridículo de todas las deformaciones físicas. Su obra literaria quedó olvidada al principio, pero después recobró toda la importancia que se merecía”. (Penagos Luis, Antología griega del Bachiller. Editorial Sal Terrae, 14º edición. Santanteder, 1960, p. 39).

 Las biografías que le han hecho, todas apuntan, que es un personaje oriundo de Asia Menor, el cual vivió en el siglo VI a.C. Por lo tanto, es contemporáneo de los presocráticos, algunos de los sabios de Grecia antigua y algunos reyes dignos de mención como: Ciro el Grande, Solón de Atenas y Amasis, entre otros. Su existencia ha sido puesta en duda por muchos historiadores y estudiosos de la literatura clásica, por lo cual ha dado pie a numerosas leyendas. Fuera de todas las disputaciones es considerado el creador de la fábula como género literario. Demetrio de Falero, el primer director del Museo de Alejandría recogió gran parte de su obra. Lo que nosotros conocemos es una colección de 358 fábulas, casi todas en prosa, esto es, una fábula para cada día aproximadamente.

El asunto de estas fábulas es una filosofía práctica, repartida en máximas y preceptos morales o de buen vivir; el sello de lo popular es evidente en este género, y es curioso que el hombre se complazca en tomar por maestros a los animales, a las cosas mismas y a los seres humanos. La estructura de cada fábula es de extremada sencillez. Lo esencial es casi un esquema, una narración breve del hecho acaecido entre dos animales, o entre animales y el hombre, como ya se apuntó anteriormente. Sin detalles de descripción, sin amplificaciones para provocar el interés, sin observación minuciosa de las costumbres de los animales. La forma es una prosa elemental sin complicaciones sintácticas ni estilísticas. Al final llevan una moraleja por comparación que generalmente se introduce con las palabras λόγος y μῦθος; por contraste, por educación algo lejana en forma de epifonema, es decir, una exclamación que se hace después de referir o comprobar alguna cosa, del griego πί y el verbo φονέω. (Sigo aquí varios elementos de la conferencia magistral del doctor Fernando Nieto Mesa, Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz. Ciudad de Puebla, febrero de 2009).

Dentro de esta sencillez hay algo inmortal, pues muchas de las fábulas de Esopo pertenecen por igual a toda la humanidad, muchas se han hecho populares en toda la cultura occidental. Gran parte de ellas han sido imitadas y enriquecidas por poetas eruditos, sobre todo por Lafontaine. La colección de Pantchantra es posterior. Sin duda, Esopo fue el primero que recogió sistemáticamente de labios del pueblo, cuando no inventó esos consejos prácticos, presentados con viveza en escenas de animales. Luis Penagos es aleccionador al respecto: “Esopo, desde luego, no es el inventor de la fábula; existía ya antes que naciera. Tampoco son suyas, todas las que se le atribuyen. Él encontró ya muchas, formó otras, y más tarde la gente fue atribuyéndole las que inventaban otros. El mérito se lo discuten algunos, pero dígase lo que se quiera, siempre se verá en sus fábulas una representación a veces maliciosa, pero exacta, original y extraordinariamente gráfica de las violencias, astucias y enredos de la vida humana. Los rasgos que él ha ido sorprendiendo en los animales han sido aceptados y consagrados por todo el mundo. Los imitadores de Esopo forman legión y las ediciones de sus fábulas, son innumerables”, (Penagos Luis, Antología griega del Bachiller. Ibidem, 40).

El método y el contenido de la fábula son sencillos, desde Esopo quedaron establecidos, lo que viene después son amplificaciones. Entre los latinos lo imitó y lo tradujo Fedro, el liberto del emperador Octavio César Augusto, con la diferencia de que éste vertió las fabulas en verso y con un latín más elegante de la época clásica. Fedro fue un esclavo liberto de la corte del primer emperador de Roma. Sus fábulas le causaron varias tribulaciones en vida, pero le dieron una fama eterna. Su mérito principal está en haber aclimatado en versos latinos las sencillísimas fábulas de Esopo. De él recoge los asuntos, pero los expone con más arte; desde el punto de vista de la estilística le pone ritmo, hipérbaton y una excelente musicalidad. Por el lado del contenido, las costumbres de los animales se describen con más amplitud, aunque no siempre con exactitud.

Lo que en Esopo era pura prosa, en Fedro es verso yámbico senario de buena calidad. El estilo ingenuo del griego se ha convertido en un estilo sencillo y cuidado. Mantiene la brevedad y el interés, conserva el acierto en la expresión sentenciosa de la moraleja. Por haber dado vida más artística a la fábula, se le puede considerar como el modelo de todos los fabulistas que le han seguido en las literaturas posteriores.

Algunas de las fábulas de Esopo son; El león y la rana, la alondra, El cuervo, Las liebres, La zorra y la máscara, Los caracoles, El viejo y la muerte, La comadreja, La tortuga, El asno y la zorra, La gallina y la golondrina, Las moscas, La cigarra y las hormigas, El perro y el carnicero, La gallina de los huevos de oro, El cuervo y las palomas, El cuervo y la culebra, El lobo y la culebra, El lobo y la grulla, La cierva y la vid, El perro y el gallo, El león, el asno y la zorra, El hombre mordido por un perro, El carbonero y el lavandero, El granado y el manzano, El mosquito y el león, El perro y el lobo y otras más. (Hay en excelente libro en español sobre la fábula y sus estudiosos más importantes. Es muy recomendable para el lector que desconoce las lenguas clásicas y las lenguas modernas: Fabulitas célebres, Mario Martínez López Bago, Editorial del Valle de México, S. A. Sinaloa, México, 1976, 516 pp.).

Es verdad que las fábulas son sencillas a diferencia de otros géneros literarios. Pero en su contenido podemos hallar muchos elementos para el estudio de las lenguas clásicas, la lingüística y las mismas humanidades. Por ejemplo, puede estudiarse lo siguiente:  escritura, caligrafía, ortografía, fonética, prosodia, tipología, flexiología, etimología, semántica, sintaxis, nemotecnia, traducción, historia y cultura. Pues todos estos elementos son los constitutivos del modelo del griego antiguo, y en gran parte del griego clásico, el cual describimos como un paradigma en: escritura, pronunciación, prosodia, vocabulario, morfología, sintaxis y cultura. Es el modelo de la lengua griega que utilizaron los autores a lo largo de los siglos VI, V y IV a.C. Es la época de los presocráticos, sofistas, de Pericles y de las grandes guerras: médicas y del Peloponeso. Coincide también con la edad de oro de la literatura griega, en la que se escribió en los dialectos: jónico, eólico, dórico y ático. En este paradigma destacaron autores tales como: Heráclito, Parménides, Gorgias, Protágoras, Isócrates, Platón, Demóstenes, Antístenes, Tucídides, Jenofonte, Heródoto, Esquilo, Sófocles, Aristófanes, Eurípides, Píndaro, donde los autores y los gramáticos ponen especial atención en fijar una norma que sirva como modelo imitable de lo que se considera buen griego.

En la noción que usamos de griego clásico, lo es desde el punto de vista del vocabulario, pronunciación, prosodia, morfología, sintaxis, cultura, y sobre todo, desde el punto de vista estilístico. El paradigma de escribir griego en nuestro método se va dejando ver poco a poco. De un conjunto de oraciones se redacta bajo el criterio del hipérbaton, por lo tanto, hay variedad literaria en el paradigma clásico. Como una noción es la musicalidad del griego como el arte de subir y bajar las palabras de un fragmento o periodo griego, bajo el criterio del ritmo o la medida, de ahí los dos estilos de la lengua, ya prosa, ya verso. Se trata del hipérbaton, cuya belleza y paradigma explicamos en dos nociones, una más cargada del lado de la retórica y otra, del lado de la gramática y de la música. Hipérbaton es la figura retórica, que consiste en la alteración del orden lógico de las palabras en una oración o en varias oraciones dentro de un periodo determinado (Hyperbaton definitur ut rethorica figura, quae in ordinis vocabulorum logici transmutatione circa unam sententiam seu varias intra certum periodum consistit). Hipérbaton es la musicalidad de la lengua, que consiste en invertir el orden gramatical directo de las palabras, atendiendo el mayor interés que tienen unas ideas relativamente a otras, y la mayor armonía del lenguaje. (Más detales, véase dos artículos míos en el Comunicador Puebla: Día mundial de la lengua griega. La parábola de los talentos, la lengua griega y algunos aspectos culturales de la sabiduría en Mt. 25, 14-30. Ciudad de Puebla. 10 de febrero de 2025; Diagrama y sinopsis de lengua griega. Una muestra de la literatura clásica a través de sus fuentes. Ciudad de Puebla. 21 de julio de 2025).

Dado que la fábula también fue escrita en latín, conviene decir algunas notas sobre esta hermosa lengua. Por esta razón describo la noción de latín clásico con el mismo esquema de la lengua griega. Así, pues, el latín clásico es un paradigma en: escritura, pronunciación, prosodia, vocabulario, estilística, morfología, sintaxis y cultura. Es el latín que utilizaron los autores latinos a lo largo del siglo I a. C; hasta aproximadamente el primer cuarto del siglo I d. C. Es la época de las conquistas de Roma a lo largo y ancho de la cuenca mediterránea y coincide también con la edad de oro de la literatura latina, en la que destacan figuras como: César, Cicerón, Catulo, Salustio, Lucrecio, Tito Livio, Virgilio, Horacio, Ovidio y Tácito, donde los autores y los gramáticos ponen especial atención en fijar una norma que sirva como modelo imitable de lo que se considera buen latín. Nuestro método es latín clásico desde el punto de vista del vocabulario, pronunciación, prosodia, morfología, sintaxis, cultura y sobre todo, desde el punto de vista estilístico. El paradigma de escribir latín en el método que utilizamos se va dejando ver poco a poco. De un conjunto de oraciones se redacta bajo el criterio del hipérbaton, así como en griego, también en latín hay variedad literaria. Para el estudio, el aprendizaje y la enseñanza del latín, también propongo el método ecléctico analógico, el cual consiste en cinco procedimientos: ortología, estructura lógica y sintáctica, traducción, vocabulario y recapitulación. (Más detales, véase dos artículos míos en el Comunicador Puebla: El método ecléctico analógico a la luz de la hermenéutica analógica. Homenaje al doctor Mauricio Beuchot Puente. Ciudad de Puebla. 24 de marzo de 2025; La lengua latina, traducción al español y selecta de los autores más representativos de la literatura latina. Ciudad de Puebla, 3 de febrero de 2025.

b). Crestomatía de la fábula grecolatina

1). El cerdito y las ovejas.

Ἔν τινι ποίμνῃ δέλφαξ ἐνέμετο. Καὶ δή ποτε τοῦ ποιμένος συλλαμβάνοντος αὐτὸν καὶ ἀπάγοντος, κραζε καὶ ἀντέτεινε. Τὰ δὲ πρόβατα αὐτὸν ᾐτιᾶτο καὶ μεμφόμενα ἔλεγεν· Ἡμᾶς μὲν συνεχῶς ὁ ποιμὴν συλλαμβάνει καὶ οὐ κράζομεν. Ὁ δὲ δέλφαξ ἔφη πρòς ταῦτα· Ἀλλ’ οὐκ ἔστιν ὁμοῖα τῇ ὑμετέρᾳ ἢ ἐμὴ σύλληψις. Ὑμᾶς μὲν γὰρ συλλαμβάνει οὗτος ἢ διὰ τὰ ἔρια ἢ διὰ τò γάλα· ἐμὲ δὲ διὰ τò κρέας

En un rebaño se hallaba un lechón y justamente un día cuando el pastor lo capturaba y se lo llevaba, el cerdito chillaba y se resistía. Pero las ovejas comenzaron a increparlo y a reprocharle diciendo: el pastor a menudo nos captura y no chillamos. Entonces el cerdito dijo a las ovejas: pero la captura no es igual a ustedes que a mí, porque el pastor las captura, o bien por la lana, o bien por la leche; pero a mí, me captura por la carnita.

Observación sobre esta fábula:

Aquí se puede apreciar una jerarquía de valores, en ella entiendo que las ovejas no se refieren al valor de la vida, sino a la cantidad de capturas por la leche y por la lana, incluso lo regañan, ofendiéndolo y corrigiéndolo. La clave es el verbo ᾐτιᾶτο, cuya traducción es increpar, esto es, corregir o llamar la atención con dureza a una persona por haber cometido un error o por su mal comportamiento. También puede entenderse como una insultación, ya que se trata de un conjunto de ovejas contra un cerdito. Aunque las ovejas tienen fama de prudentes, pero en grupo y por el escándalo del cerdito perdieron la paciencia. El cerdito hace una jerarquía de valores después de la bipolaridad: muerte-vida. Ve menos valiosa la pérdida de la lana y de la leche de las ovejas, frente a las carnitas de él mismo. De allí el final del texto al responder el cerdito: “pero la captura no es igual a ustedes que a mí, porque el pastor las captura ya sea por la lana, ya sea por la leche. Pero a mí me captura por las carnitas”.

2). La zorra y la máscara. Esopo.

Ἀλώπηξ εἰς οἰκίαν ἐλθοῦσα ὑποκριτοῦ, καὶ ἕκαστα τῶν αὐτοῦ σκευῶν διερευνωµένη, εὗρε καὶ κεφαλὴν µορµολυκείου εὐφυῶς κατεσκευασµένην. Ταύτην ἀναλαβοῦσα ταῖς χερσὶν ἔφη·  οἵα κεφαλή, καὶ ἐγκέφαλον οὐκ ἔχει.

 µῦθος πρὸς ἄνδρας µεγαλοπρεπεῖς µὲν τῷ σώµατι, κατὰ δὲ ψυχὴν ἀλογίστους.

Cierto día una zorra, mientras entraba a la casa de un actor, y al examinar atentamente cada uno de sus muebles, también encontró la cabeza de una máscara perfectamente trabajada. Y habiéndola levantado con sus manos, exclamó diciendo: ¡qué hermosa cabeza¡ ¡Pero no tiene cerebro¡ Este relato es apto a todos los hombres bellos por su cuerpo y feos por su alma.

Comentario a esta fábula:

Para ampliar más elementos de la investigación, presento una excelente traducción del doctor Fernando Nieto Mesa con una breve introducción sobre el mismo texto, y dice así: “Esopo cuenta que una zorra, cierto día, entró en la casa de un actor, y mientras revisaba todos los viejos trajes de escena, encontró también una máscara de teatro artísticamente elaborada y, tomándola con sus patas delanteras, exclamó: ¡ Oh qué bella cabeza, lástima que no tenga cerebro¡ Y termina la fábula afirmando que existen hombres que son unos galanes, pero en cuanto a entendederas, son unos perfectos idiotas. Sin comentarios. En Fernando Nieto Mesa, Acto de contricción, Tlahuac, 2013, número 62, trabajo inédito.

Hago un comentario sobre la diferencia entre una máscara de animal y una máscara de un ser humano, razón por la cual, la zorra ve hermosísima la máscara que encontró. Para este tipo de máscaras, Esopo usa la palabra µορµολύκειον-ου-τό: máscara, duende, coco, espantajo. Se trata de una máscara hermosa de la familia de lobos y pariente de las zorras, pues su etimología es µορµών-όνος-ἡ: espantajo, coco, bu. Y λύκος-ου-ὁ: lobo, loba. Para decir máscara de hombre es Πρόσωπον-ου-τό: rostro, faz, cara, figura, forma, persona, personaje, hombre. Su correspondiente en latín es persona-ae (f). En la Nueva España las fábulas de Esopo eran traducidas directamente del griego a la lengua náhuatl y se enseñaban en el siglo XVI en el Colegio Real de Santa Cruz en Tlaltelolco, eran una especie de inculturación, por eso los traductores hacían buenas adaptaciones. Esta misma fábula la adaptan a un coyotito que entra al taller de un carpintero y al revisar todos los utensilios del artesano, encuentra una máscara bien trabajada artísticamente, la saluda y le dice: buenos días, pues las cosas en la literatura náhuatl tienen carácter de personalización- sigue la fábula, cómo no le contestó la máscara, el coyotito dijo: usted está muy guapo, pero es mal educado. Entrevista al maestro Ulises Valiente Argüelles, 22 de noviembre de 2014, Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz.

3). La cierva y la viña

Ἔλαφος κυνηγοὺς φεύγουσα ὑπ᾿ ἀμπέλῳ ἐκρύψατο. Παρῆλθον τῶν δὀλίγον ἐκείνων,  ἔλαφος, τελέως ἤδη λαθεῖν δόξασα, τῶν τῆς ἀμπέλου φύλλων ἐσθίειν ἤρξατο. Τούτων δὲ σειομένων, οἱ κυνηγοὶ ἐπιστραφέντες, καὶ ὅπερ ἦν ἀληθές νομίζοντες τῶν ζώων ὑπὸ τοῖς φύλλοις τι κρύπτεσθαι, βέλεσιν ἀνελον τὴν ἔλαφον.  δὲ θνῄσκουσα τοιαῦτἔλεγε∙ “Δίκαια πέπονθα”, οὐ γὰρ ἔδει τὴν σώσασάν με λυμαίνεσθαι.  μῦθος δηλοῖ, ὅτι οἱ ἀδικοῦντες τοὺς εὐεργέτας ὑπὸ Θεοῦ κολάζονται

Cierto día una cierva, huyendo de los cazadores, se ocultó debajo de una viña. Y después que ellos pasaron un poco más adelante, la cierva al creer que ya estaba completamente oculta, comenzó a comer las hojas de la viña. Pero al moverse estas con algún ruido, los cazadores se regresaron y pensaron que uno de los animales estaba oculto debajo de las hojas, lo cual era verdadero, luego mataron a la cierva con sus flechas; y ella al estar muriendo dijo lo siguiente: Sufro justamente, porque no era necesario que yo destruyera lo que me había salvado. Esta fábula enseña que los que hacen daño a sus bienhechores serán castigados por Dios.

4). Las dos alforjas

Ἀνθρώπων ἕκαστος δύο πέρας φέρει, τὴν μὲν ἔμπροσθεν, τὴν δὲ ὄπισθεν. Γέμει δὲ κακῶν ἑκάτερα∙ ἀλλ’ ἡ μὲν ἔμπροσθεν ἀλλοτρίων, ἡ δὲ ὄπισθεν τῶν αὐτοῦ τοῦ φέροντος. Καὶ διὰ τοῦτο οἱ ἄνθρωποι τὰ μὲν ἐξ αὐτῶν κακὰ οὐχ ὁρῶσι, τὰ δὲ ἀλλότρια πάνυ ἀκριβῶς θεῶνται. Τούτῳ τῷ λόγῳ χρήσαιτο ἄν τις πρὸς ἄνδρα πολυπράγμονα, ὃς ἐν τοῖς ἑαυτοῦ πράγμασι τυφλώττων τῶν μηδὲν προσηκόντων κήδεται.

Cada uno de los hombres lleva dos alforjas, una la lleva adelante y la otra, la lleva en la espalda. Cada una de ellas está llena de males. La de adelante está llena de los males ajenos, la de atrás, está llena de los males del mismo que la lleva.  Y por esto, los hombres no ven los males de ellos mismos, pero ven perfectamente los males ajenos. Alguien podría aplicar esta fábula a un hombre entrometido que, siendo ciego en sus propios asuntos, se aflige de las que no le conciernen.

5). El león y la rana

Λέων, ἀκούσας ποτὲ βατράχου μέγα βοῶντος, ἐπεστράφη πρὸς τὴν φωνήν, οἰόμενος μέγα τι ζῷον εἶναι. Προσμένων δὲ μικρόν, ὡς εἶδεν αὐτὸν ἔξω τῆς λίμνης, αὐτὸν κατεπάτησεν. Ὁ λόγος δηλοῖ ὅτι οὐ δεῖ πρὸ τῆς ὄψεος διὰ ἀκοῆς μόνης ταράττεσθαι.

Un día un león habiendo escuchado a una rana que croaba fuertemente, y suponiendo que era un animal grande, se dirigió hacia el ruido, quedándose cerca de ella un poco, y al verla afuera del lago, el león la pisoteó. Esta fábula enseña que no es importante alborotarse por el solo oído, antes de haber visto.

6). El viejo y la muerte

Γέρων ποτὲ ξύλα κόψας καὶ ταῦτα φέρων πολλὴν ὁδὸν ἐβάδιζε. Διὰ δὲ τὸν κόπον τῆς ὁδοῦ ἀποθέμενος ἐπεκαλεῖτο. Τοῦ δὲ Θανάτου φανέντος καὶ πυθομένου δι’ ἣν αἰτίαν αὐτὸν παρακαλεῖται, ὁ γέρων ἔφη· “ἵνα τὸ φορτίον αἴρῃς. Ὁ λóγος δηλοῖ ὅτι πᾶς ἄνθρωπος φιλόζωος  ἐν τῷ βίῳ, κἂν δυστυχῇ.

Cierto día, un viejo habiendo cortado un tercio de leña y habiéndola cargado, caminaba a una gran distancia. Y habiendo colocado la carga en el suelo, debido al cansancio de la jornada, invocó a la muerte. Y presentándose la muerte, le preguntó por la causa que la invocaba; entonces el viejo exclamó: “para que cargues mi leña”. Esta fábula enseña que todo hombre es amante de la vida  en el curso de la existencia, aun cuando sea desdichado.

7). La gallina que ponía huevos de oro

Εἶχέ τις ὄρνιθα τίκτουσαν ᾠὰ χρυσᾶ. Καὶ νομίσας ἔνδον αὐτῆς ὄγκον χρυσίου εἶναι, φονεύσας αὐτήν, εὕρηκεν ὁμοίαν ταῖς  ἄλλαις ὄρνισιν.  δὲ ἀθρόον πλοῦτον ἐλπίσας εὑρήσειν, τοῦ μικροῦ ἐστέρηται ἐκείνου.  μῦθος δηλοῖ ὅτι δεῖ τοῖς παροῦσιν ἀρκεῖσθαι, καὶ τὴν ἀπληστίαν φεύγειν.

Un día un granjero tenía una gallina que ponía huevos de oro. Y pensando que dentro de ella había una porción considerable de oro, la mató y la encontró igual a las otras gallinas. Pues este creyendo que iba a encontrar todo un tesoro, quedó privado de aquel poco que tenía. La fábula enseña que muy importante regocijarse con las cosas presentes y rehuir a los deseos insaciables.

8). La perra y su sombra

Κύων κρέας ἔχουσα ποταμὸν διέβαινε· θεασαμένη δὲ τὴν ἑαυτῆς σκιὰν κατὰ τοῦ ὕδατος ὑπέλαβεν ἑτέραν κύνα εἶναι μεῖζον κρέας ἔχουσαν. διόπερ ἀφεῖσα τὸ ἴδιον ὥρμησεν ὡς τὸ ἐκείνης ἀφαιρησομένη. Συνέβη δ’ αὐτῇ ἀμφοτέρων στερηθῆναι, τοῦ μὲν μὴ ἐφικομένῃ, διότι μηδὲν ἦν, τοῦ δ’ ὅτι ὑπὸ τοῦ ποταμοῦ παρεσύρη. πρὸς ἄνδρα πλεονέκτην  λόγος εὔκαιρος.

Un día una perra que llevaba un trozo de carne, nadaba en un río. Y habiendo visto su sombra en el agua, creyó que era otra perra que tenía un pedazo más grande de carne. Por lo cual, dejando caer lo suyo, quiso despojar la porción de carne de aquella. Pero le aconteció quedarse privada de ambos pedazos de carne, pues uno, no lo alcanzó, porque no existía, y el otro, porque fue arrastrado por el río. Esta fábula es oportuna para el hombre ambicioso.

9). El león y el mosquito. Esopo

Κώνωψ πρὸς λέοντα ἐλθὼν εἶπεν· “οὔτε φοβοῦμαί σε, οὔτε δυνατώτερός μου εἶ. E δὲ μή, τίς σοί ἐστιν  δύναμις; ὅτι ξύεις τοῖς ὄνυξι καὶ δάκνεις τοῖς ὀδοῦσι; τοῦτο καὶ γυνὴ τῷ ἀνδρὶ μαχομένη ποιεῖ. Ἐγὼ δὲ ὑπάρχω ἰσχυρότερός σου. Εἰ δὲ θέλεις, ἔλθωμεν καὶ εἰς πόλεμον”. Καὶ σαλπίσας ὁ κώνωψ, ἐνεπήγετο δάκνων τὰ περὶ τὰς ῥίνας αὐτοῦ ἄτριχα πρόσωπα.

Ὁ δὲ λέων τοῖς ἰδίοις ὄνυξι κατέλυεν ἑαυτόν, ἕως οὗ ἠγανύκτησεν. Ὁ κώνωψ δὲ νικήσας τὸν λέοντα, σαλπίσας καὶ ἐπινίκιον ᾆσας, ἔπτατο.Ἔπειτα ἐνεπλάκη δεσμῷ ἀράχνης, καὶ ἐσθιόμενος ἀπωδύρετο, ὅτι μεγίστοις πολεμῶν, ὑπὸ εὐτελοῦς ζώου, τῆς ἀράχνης, κατεφθίθην.  

Un día un mosquito acercándose a un León le dijo: “no te tengo miedo, ni eres más fuerte que yo. Y si no, dime, ¿dónde radica tu fuerza? Porque ¿acaso no rasguñas con las garras y muerdes con los dientes? También una mujer hace esto, cuando pelea con su marido; no obstante, yo soy más fuerte que tú. Pero si quieres, ahora mismo vayamos a pelear.  Así pues, el mosquito al hacer un ruido como el de la trompeta, se lanzó picando las partes sin pelo de la cara del león alrededor de su nariz. Más el león se desgarraba con sus propias garras, hasta que se indignó. Luego el mosquito habiendo vencido al león, haciendo de nuevo sonar su zumbido, y cantando un himno triunfal se fue volando. En seguida se enredó en una telaraña, y al ser devorado por una araña, se lamentaba diciendo: “he peleado contra los animales más poderosos, y vengo a morir por un animal insignificante, es decir, por una araña.

10). Un aldeano muy tonto. Cayo Fedro

Rusticus quidam, nomine Nasica, stultissimus erat, habebat equum optimum et velocissimum. Equum maioris pretii nemo inter vicinos habebat. Sed Nasica vidit in vicino agro pulcherrimam vaccam statimque cogitavit: «talis vacca certe lac uberrimum dat et optimum.» Equum igitur pro vacca callidiori vicino offert et vaccam laetissimus adducit in villam.

Mox Nasica in proximo agro asellum videt nigerrimum. In fronte aselli macula nitebat lacte candidior et lunae cornibus simillima: «numquam, exclamavit Nasica, venustiorem asellum vidit». Vaccam igitur reddit et asellum cum maximo gaudio adducit.

Postea in vicini prato vidit pinguissimam ovem: «numquam, exclamat, pulchrius vidi vellus. Lana est densissima. Ovis certe potior et melior est asello: asellum reddam». Res facilissima erat. vicinus providentior quam Nasica, ovem libenter dat.

Mox ovis rustico displicet: vicino enim canis erat, minor quidem quam ovis, sed magis idoneus ad villae custodiam. Mutatio ovis prioribus mutationibus nec peior, nec magis ardua fuit. Canis custos erat maxime sedulus, sed edacissimus. Ideo reddit canem Nasica et anserem obtinet. Sed anser maxime garrulus voce maxime canora Nasicam vexabat. Itaque anserem vicino reddit et gallinam ansere minorem sed pinguiorem obtinet.

Mutatio anseris et pessima et extrema omnium fuit. Nam in proxima cena Nasica gallinam edit. Sic egentissimus factus est. Multi homines sunt Nasicae simillimi. Alios ditiores reddunt et ipsi pauperrimi fiunt.

Cierto aldeano de nombre Násica que era muy tonto, tenía un caballo excelente y veloz. Pues nadie entre sus vecinos tenía un caballo de un valor considerable. Pero Násica vio en el campo vecino una vaca hermosísima e inmediatamente pensó: “ciertamente esta vaca tan grande puede dar excelente y abundante leche”. Así pues, por una vaca cambia su caballo al vecino más listo, y contentísimo se lleva la vaca a su villa.

Después Násica vio un burrito negrito en el campo cercano. En la frente del burrito resplandecía una mancha más blanca que la leche y muy parecida a los cuernos de la luna: “nunca he visto un burrito tan hermoso”, exclamó Násica. Así pues, cambia la vaca y se lleva el burrito con mucha alegría.

Después en el prado de su vecino vio una oveja muy gordita y exclamó diciendo: “nunca he visto un vellón de lana tan hermoso”. Pues la lana es muy densa; ciertamente la oveja es más capaz y mejor que el burrito, por lo tanto, cambiaré al burrito”. “El trueque era muy fácil”. El vecino al ser más hábil que Násica, cambia con mucho gusto a la oveja.

Pronto al aldeano le desagradó la oveja: pues el vecino tenía un perro, sin duda era más pequeño que la oveja, pero más compatible para custodiar la villa. En lo sucesivo, el cambio de la oveja no fue peor ni más difícil que los cambios anteriores. Pues el perro era un guardián muy atento, pero demasiado voraz. Por esta razón, Násica lo cambia y adquiere un ganso.

No obstante, el ganso era más ruidoso y molestaba a Násica con su grasnido sonoro. Por lo tanto, regresa el ganso al vecino y lo cambió por una gallina menor que el ganso, pero más gordita. El cambio del ganso fue el peor y el último de todos. Pues, en efecto, en la próxima cena, Násica se comió a la gallina. De este modo se convirtió en el más pobre. Muchos hombres son muy parecidos a Násica. Porque hacen a otros más ricos y ellos mismos se hacen más pobres.

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