Opinión

Silencio que respira.

Por Ricardo Caballero de la Rosa

El valor en extensas noches sin fin
con la piedad fluyente
incluso temerosa
en el desasosiego que se amplía

es oración del vértigo sagrado
de la adversidad viva
como racional puente
cuando sobran razones que se encausan

en intuición gloriosa ascendente
de diáfanas señales
alas de otredad fina
como invisible energía
soberanía alzada asequible
con divisa creyente que se amplía.

El alivio al salir de los problemas
la felicidad llana
y el corazón que bulle
en brisa clandestina
con abundante nada
aleteo de silencio
y ambiente que dispara
sobre el adormilado planetario.

Y cuando me di cuenta
y abrí los ojos de misericordia
no hubo estruendo ni cántico celestial
sino un pan compartido
con el valor en sombra proyectado

y el ángel peregrino
que no hizo los milagros
sino mostrar sus órbitas teñidas
dentro y fuera de línea
que a cada paso lanza su envoltura.

Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com

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